Anuncio

Colapsar
No hay anuncio todavía.

EL HILO DE LOS MONÓLOGOS

Colapsar
X
  • Filtrar
  • Tiempo
  • Mostrar
Limpiar Todo
nuevos mensajes

  • #26
    Thelma y Louise

    Atracador:

    ¿Quieres saber cómo lo hago?. Pues digo: "Buenos días, señoras y señores, esto es un robo". Entonces me planto allí en medio y grito: "Señoras, señores, a ver quién se gana el premio a la sangre fría. Y dice el apostol: todo el mundo al suelo. Bien. No pierdan la cabeza y no perderán la cabeza. Usted, señora, sí, usted hará los honores. Meta ese dinero en la bolsa y tendrá algo interesante que contar a sus amigos. Sino, la cubrirán con una sábana. Usted elige. Y ahora al suelo. Señores, gracias a todos por su colaboración. Quédense en el suelo hasta que me haya ido. Y buenos días". Así es como lo hago...

    Comentario


    • #27
      Glengarry Glen Ross, de David Mamet

      GLENGARRY GLEN ROSS, de David Mamet


      Encargado de "Look and Find":

      Prestadme atención un momento y dejad de hablar sobre lo que estéis hablando; de las ventas que no habéis hecho, que si algún hijo de puta ahora no quiere invertir en tierras…. Escuchad, vamos a hablar de algo importante.

      ¡Deja ese café! El café es solo para los del departamento de gestión. ¿Pensáis que os estoy tomando el pelo, no? Pues NO, vengo de la central de "Look and Find". Estoy aquí por una cuestión de "caridad".

      Tengo dos noticias que daros, amigos; la buena es que estáis despedidos, la mala es que tenéis, ¡todos tenéis!, sólo una semana para reconquistar vuestros puestos de trabajo contando con esta noche, empezando por una cita de ventas esta noche.

      ¡AH! Ahora si que he conseguido llamar vuestra atención. ¡¡¡Bieen!!! Estamos añadiendo algo al concurso de ventas mensual. Como sabéis el 1º premio es un Cadillac. ¡Alguien quiere ver el 2º premio? Es un juego de cuchillos. El 3º premio es el despido. Lo veis claro, ¿no?. No tiene gracia ahora, ¿verdad? "Look and find" os pasa contactos y encima os paga muy bien. Os conseguimos nombre para que les vendáis pero no podéis vender los contactos porque os los proporcionamos nosotros. Y aún así no vendéis una mierda. Sois una mierda, así que apretaos bien los machos…porque vais a iros de la empresa.

      Nos acusáis de que los contactos son flojos. Vosotros si que sois flojos. Llevo en este negocio 15 años.. ¿Quieres saber cual es mi nombre? ¡Qué te den por el culo! Ese es mi nombre. ¿Y sabes por qué, señor? Porque tú has venido aquí en un ford fiesta y yo en un BMW de 90.000 dolares. Ese es mi nombre y el tuyo es “yo quiero”. Tú no puedes jugar a este juego de hombres. No eres capaz de cerrar ni una sola venta así que vete a casa y cuéntale tus problemas a tu chica. Sólo una cosa cuenta en esta vida: Conseguir que los clientes firmen en la línea de puntitos.

      ¿Veis este reloj? ¿Lo veis? Este reloj cuesta mas que tu casa. Yo gané 400.000 dolares el año pasado. ¿Y vosotros? ¿Cuánto dinero habéis hecho vosotros? Veis amigos, yo soy esto que veis y vosotros sois nada. ¿Que sois buena gente….? Me importa una cagada que seáis buena gente. ¿Buenos padres? Es muy bonito. Id a vuestra casa y jugad con los niños. Pero si queréis trabajar aquí tenéis que vender.

      ¿Creéis que es un abuso? Os digo, ¿¿¿si creéis que es un abuso??? Hijos de puta. Cabrearos pero sabéis lo que se necesita para vender propiedades. Se necesitan un par de cojones para esto. El dinero está fuera. Id y cogerlo. Es vuestro, queréis tener una cita y cerrar un negocio, ¿no? Pues hacedlo, porque sino vais a tener que ser mis limpiabotas y entonces sabréis que es lo que estoy queriendo decir. Una pandilla de perdedores sentados en un bar diciendo, “Oh, sí… yo era agente inmobiliario. Es un oficio duro", ¿no? Esto es lo que sois. Una pandilla de perdedores.

      ¡Me gustaría desearos suerte pero no me gustaría saber lo que haríais si la tuvierais! Y ahora contestadme a una pregunta, amigos. ¿Por qué estoy aquí? He venido porque "Look and Find" me lo han pedido, me lo pidieron como favor. Y el único favor que os puedo hacer a vosotros es que sigáis mi consejo. Moved el culo y despedíos vosotros mismos. ¿Sabes porqué? Porque un perdedor es un perdedor.

      Comentario


      • #28
        Baños públicos... de mujeres (El club de la comedia)

        Mi mamá era una fanática de los baños públicos. De chiquita me llevaba al baño, me enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza.
        Finalmente me instruía: “Nunca, nunca te sientes en un baño publico” Y luego me mostraba “la posición” que consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza. Eso fue hace mucho tiempo. Pero aun hoy en nuestros años más maduros, “la posición” es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está que revienta.

        Cuando “tienes que ir” a un baño público, te encuentras con una cola de mujeres que te hace pensar que los calzones de Brad Pitt están a la venta y a mitad de precio. Así que esperas pacientemente y sonríes amablemente a las demás mujeres que también están discretamente cruzando las piernas.

        Finalmente te toca tu turno. Verificas cada cubículo por debajo para ver si no hay piernas. Todos están ocupados. Finalmente uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo. Entras y te das cuenta que el picaporte no funciona (nunca funciona); no importa…

        Cuelgas tu bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho (nunca hay gancho), te lo cuelgas del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnuca la correa que te colgaste al cuello, porque el bolso está lleno de mierdas que fuiste tirando adentro –la mayoría de las cuales no usas, pero que las tienes por si acaso-.

        Pero volviendo a la puerta… como no tenía picaporte, solo tienes la opción de sostenerla con una mano, mientras que con la otra de un tirón te bajas las bragas y tomas “la posición”… Alivio…… AAhhhhhh….. Mas alivio… Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar….

        Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la taza ni la cubriste con papel, así que te quedas en “la posición” mientras tus piernas tiemblan tan fuerte que registrarían 8 en la escala de Richter, sin contar la salpicada finiiiiiita del chorro se que pega en la loza y que ¡¡¡te moja hasta las medias!!! ¡¡¡que seguramente se va a notar!!!
        Para alejar tu mente de esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico, peroooo, joooooder…! el rollo esta vacío…!. Tus piernas tiemblan cada vez más. Recuerdas el pedacito de papel con el que te limpiaste hace un rato la nariz. Eso tendrá que ser suficiente. Lo arrugas de la manera más esponjada posible. Pero es más pequeño que la uña de tu dedo y encima todavía esta mojado de moco…

        En eso, alguien empuja la puerta de tu baño y como el cerrojo no funciona recibes tremendo viandazo en la cabeza. Les gritas caliente:¡¡¡ OCUPADOOOO !!!”, mientras continúas empujando la puerta con tu mano libre y el pedacito de kleenex que tenías en la mano se te cae exactamente en un charquito que hay en el suelo y no estás segura si es agua o meao…. y te vas de espalda y te caes sentada en el inodoro.

        Te levantas rápidamente, pero ya es demasiado tarde, tu culo ya entró en contacto con todos los gérmenes y formas de vida del asiento porque TU nunca lo cubriste con papel higiénico, que de todos modos no había, aún cuando hubieras tenido tiempo de hacerlo.
        Sin contar el golpe en la cabeza, el desnuque con la correa del bolso, la salpicada del chorro en las piernas y en las medias, la que te conté, que todavía esta mojada… el recuerdo de tu mamá que estaría avergonzadísima de ti, si supiera; porque su culo nunca toco el asiento de un baño publico, porque francamente, “tu no sabes qué clase de enfermedades podrías agarrar ahí”.

        Pero la debacle no termina ahí… ahora el sensor automático del baño está tan confundido que suelta el agua como si fuera una fuente y manda todo al colector con tal fuerza que te tienes que agarrar del tubo que sostiene el papel de baño (cuando hay) por miedo a que te vaya a chupar y vayas a aparecer en la China.

        Aquí es cuando finalmente te rindes. Estás empapada por el agua que salió del baño como fuente. Estás exhausta. Tratas de limpiarte con un celofán de uno chicles Adams; luego sales inconspicuamente al lavamanos. No sabes cómo funcionan con los sensores automáticos así que te limpias las manos con saliva, te las secas con una toalla de papel y sales pasando junto a la línea de mujeres que aun están esperando con las piernas cruzadas y en estos momentos eres incapaz de sonreír cortésmente.
        Un alma caritativa al final de la línea te dice que vas arrastrando un trozo de papel higiénico (pegado a tu zapato) ¡¡ del largo del río Mississippi…!!…Arrancas el papel del zapato, lo depositas rudamente en la mano del alma caritativa que te dijo que lo traías pegado y le dicessuavemente: ¡¡¡ Toma… puedes necesitarlo…!!!” y sales.

        En este momento ves a tu chico que ha entrado, usado y salido del baño de hombres y que tuvo tiempo de sobra para leer Guerra y Paz mientras te esperaba. “¿Por qué tardaste tanto?” te pregunta azorado. Aquí es cuando le das una patada en los huevos y lo mandas a tomar por el culo.
        Esto esta dedicado a las mujeres de todas partes que han tenido que usar un baño público.

        Comentario


        • #29
          Terror y miseria en el tercer reich, de Bertold Bretch

          Una mujer, sola, empieza a ensayar el discurso que piensa decirle a su marido cuando vuelva. Se supone que él está sentado en una silla determinada:

          Sí, me marcho ahora, Fritz. Tal vez haya esperado demasiado, tienes que disculparme, pero...

          (se detiene, reflexiona y vuelve a comenzar de otro modo)

          Fritz, no debes retenerme, no puedes... Es evidente que te hundiría, lo sé, no eres cobarde, no tienes miedo a la policia, pero hay cosas peores. No te llevarána un campo de concentración, pero mañana o pasado mañana no te dejarán ir a la clínica, y tu no dirás nada pero te pondrás enfermo. No quiero verte sentado aquí, ojeando revistas, y si me voy es puro egoismo por mi parte, nada más. No digas nada...

          (vuelve a interrumpirse, comienza otra vez por el principio)

          ¡No digas que no has cambiado, porque no es verdad! La semana pasada dijiste, de forma totalmente objetiva, que el porcentaje de científicos judíos no es tan alto. Siempre se empieza por la objetividad, y ¿por qué me dices ahora continuamente que nunca he sido tan nacionalista judía como ahora? Claro que lo soy. El nacionalismo se contagia. ¡Ay, Fritz, qué nos ha pasado!

          (Vuelve a interrumpirse. Comienza otra vez desde el principio)

          No te he dicho que quería irme, que me quiero ir desde hace tiempo, porque no puedo hablar cuando te miro, Fritz. Me parece entonces tan inutil hablar...Todo está ya decidido. ¿Qué les ha pasado realmente? ¿Qué queren realmente? ¿Qué les he hecho? Nunca me he metido en política. ¿Acaso estaba en favor de Thälmann?. Soy una de esas mujeres burguesas que tienen criados y, de pronto, resulta que solo pueden tenerlos las mujeres rubias. En los últimos tiempos he pensado a menudo que hace años me dijiste que había personas que valían y otras que valían menos, y unas tenían derecho a la insulina si tenían diabetes y otras no. ¡Y yo estaba de acuerdo! ¡Estúpida! Ahora han hecho una clasificación de esas, y resulta que yo pertenezco a las que no valen nada. Me está bien empleado.

          (Vuelve a interrumpirse. Comienza otra vez desde el principio).

          Sí, estoy haciendo las maletas. No finjas que no habías notado nada en los últimos días. Fritz, yo lo acepto todo, salvo que en la última hora que nos queda no nos miremos a la cara. No deben conseguir eso esos mentirosos que nos obligan a todos a mentir. Hace diez años, cuando alguien me dijo que no se notaba que yo fuera judía, tu dijiste enseguida: "claro que se ve". Y eso me alegró. Aquello era evidente. Entonces, ¿por qué andarse con rodeos?. Estoy haciendo el equipaje porque, si no, te quitarán el puesto de jefe de sala. Y porque en la clínica te niegan ya el saludo y porque por las noches no puedes dormir. No quiero que me digas que no me vaya. Y me doy prisa porque no quiero oirte decir que me vaya. Es una cuestión de tiempo. Solo dura cierto tiempo, como los guantes. Los hay buenos, que duran mucho. Pero no duran eternamente. Además, no estoy enfadada. Bueno, si, lo estoy. ¿Por qué tengo que comprenderlo todo? ¿Qué hay de malo en la forma de mi nariz o en el color de mi pelo? Tengo que marcharme de la ciudad donde nací para que no tengan que darme mi mantequilla. ¿Qué clase de hombres sois?. ¡Sí, también tu!. Inventais la teoría de los cuantos y la cirugía del pulmon pero no os dejan tener a la mujer que quereis tener. ¡Respiración artificial, y el mejor ruso es el ruso muerto! ¡Sois monstruos o lacayos de monstruos! Sí, por mi parte es poco razonable pero ¿de qué sirve ser razonable en un mundo así? Tu estas ahí, viendo como tu mujer hace el equipaje, y no dices nada. ¿Las paredes oyen,no? Pero vosotros no decís nada. Unos escuchan, otros guardan silencio. Maldita sea. Yo tambien debería guardar silencio. Si te quisiera, guardaría silencio. Y te quiero realmente. Dame esa ropa de ahí. Es una ropa interior muy seductora. La necesitaré. Tengo 36 años, no son muchos, pero no puedo permitirme experimentar. En mi próximo pais, las cosas tendrán que ser diferentes. El próximo hombre que tenga,m tendrá derecho a conservarme. Y no me digas que me mandarás dinero, porque sabes que no puedes hacerlo. Y tampoco tienes que hacer como si solo se tratase de cuatro semanas. Esto no durará solo cuatro semanas. Tu lo sabes y yo tambien. Entonces no digas: "al fin y al cabo, solo son unas semanas", mientras me das el abrigo de piel que no necesitaré hasta el invierno. Y no digas que es una desgracia. Digamos que es una vergüenza.¡Ay fritz!

          Comentario


          • #30
            El hombre de la flor en la boca - Pirandello

            He venido aquí­, a este café de la estación. Es la una, a las cuatro tomo el primer tren. Miro a través de las vidrieras a los viajeros que salen con los paquetes colgados en la mano o bajo el brazo... los sigo con la mirada hasta que se pierden de vista... imaginándome... ¡Ah! ¡cuantas cosas me imagino! No puede usted hacerse una idea. No dar un momento de descanso a la imaginación, adherirse con ella a la vida de los demás... pero no de la gente que conozco. No, no. ¡Con esa no podría! ¡Siento un fastidio, ¡si usted supiera! Verdadera náusea. ¡A la vida de los extraños, en torno de la cual mi imaginación puede trabajar libremente, pero no a capricho, sino más bien teniendo en cuenta las mejores apariencias descubiertas, en éste o en aquel! ¡Y si supiera usted cómo trabajo, y hasta dónde consigo penetrar! Veo la casa de éste o del otro, vivo en ella, me siento allí como en la mía, hasta percibir ese aliento particular que tiene cada casa, la de usted, la mía, pero... en la nuestra..., nosotros ya no lo notamos, porque es el mismo aliento de nuestra vida. ¿Me explico? ¡Ah! veo que usted asiente... Necesito aferrarme con la imaginación a la vida de los demás, pero así­, sin placer, sin interesarme siquiera... Más bien... para sentir su fastidio, para juzgar la vida tonta y vana, de modo que a nadie pueda importarle acabar. Y esto es fácil de demostrar, ¿sabe?, con pruebas y ejemplos continuos, implacablemente en nosotros mismos. Porque el deseo de vivir no sabemos de qué está hecho... pero... está ahí­, ahí. Lo sentimos todos aquí­, en la garganta, como una angustia que no se satisface nunca, no puede satisfacerse nunca porque la vida, en el mismo acto de vivir, es siempre tan voraz de sí­ misma, que no se deja saborear. El sabor está en el pasado que nos queda vivo dentro. El deseo de vivir nos viene de eso, de los recuerdos que nos tienen atados. Pero, ¿atados a qué?, a esta tonterí­a... a este disgusto... a tantas ilusiones estúpidas... ocupaciones insulsas... si, si­. Esto que ahora, aquí­, es una tonterí­a, esto que ahora, aquí­, es un aburrimiento, y hasta podemos decir, esto que ahora nos parece una desventura... sí­ señor... a la distancia de cuatro, cinco, diez años, ¡quién sabe qué sabor tendrá... qué gusto tendrán las lágrimas de ahora! Y la vida. Al solo pensamiento de perderla... especialmente cuando se sabe que es cuestión de dí­as... ¡Mire!... ¿Ve usted allí? Allí­ en aquella esquina... ¿ve usted aquella sombra de mujer? ¡Mire! ¡Ya se escondió!

            Comentario


            • #31
              Que bien están los monólogos que habeis colgado. Llevaba mucho buscando algunos para hacer alguna escena a ver que tal.

              Comentario


              • #32
                Irma:

                Odio lo que es feo y amo lo que es bello.

                Odio la maldad y adoro la bondad.

                A muchos en París les puede parecer bajo el ser una camarera, pero a mí me encanta.

                Una camarera conoce a mucha gente, gente de toda clase. Observa la vida.

                Odio estar sola. Amo a la gente... Pero nunca le he dicho “Te quiero”, a un hombre.

                Los hombres me quieren obligar a decirlo. Me abrazan y yo hago como que no les veo. Me pellizcan y yo hago como que no lo siento. Me besan y yo hago como que no sé besar.

                Me invitan a salir por la noche y me obligan a beber... pero me ando con cuidado y nunca se lo digo.

                Si no les gusta que me dejen en paz, que me dejen sola. Porque el día que diga “te quiero” a ese hombre, él sabra con sólo mirarme a los ojos que muchos me han abrazado, me han pellizcado y me han besado, pero nunca le he dicho “te quiero” a ninguno de ellos. A nadie en este mundo, nunca jamás... solo a ti.

                TE QUIERO.

                Comentario


                • #33
                  Instrucciones para subir una escalera
                  Julio Cortázar


                  Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
                  Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
                  Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.

                  Comentario


                  • #34
                    Monólogo de El hombre de la flor en la boca, de Pirandello

                    HOMBRE: ¡Déjeme hablar! Si la muerte, señor fuera como uno de esos insectos extraños, repugnantes, que a veces descubre uno encima de sí... Va usted por la calle; un transeúnte lo para de improviso, y, con cautela, con los dedos extendidos, le dice: «¿Me permite, caballero? Lleva usted la muerte encima.» Y, con aquellos dos dedos extendidos, la pilla y la arroja... ¡Sería magnífico! Pero la muerte no es como esos insectos repugnantes. ¡Cuántos que están paseándose, tan alegres y confiados, quizá la llevan encima! Nadie la ve; y ellos están tranquilamente haciendo proyectos para mañana o pasado mañana. Ahora, yo ... (Se levanta) ¡Mire, caballero!, venga usted aquí ... (Lo hace levantarse y lo lleva junto a la farola encendida), aquí, junto a esta luz..., venga... Voy a enseñarle una cosa... Mire aquí, debajo de mi bigote... ¿Ve usted esta acerola violácea? ¿Sabe cómo se llama esto? ¡Ah! Tiene un nombre dulcísimo..., más dulce que un caramelo: epitelioma, se llama. Pronuncie la palabra, y sentirá su dulzura: epitelioma...; la muerte, ¿comprende?, ha pasado. Me ha puesto esta flor en la boca, y me ha dicho: «Tenla, querido: volveré a pasar dentro de ocho o diez meses.» (Pausa) Ahora, dígame usted si con esta flor en la boca, puedo estarme en casa tranquilo y quieto, como quisiera aquella desgraciada. (Pausa) Le grito: «¿Ah, sí? ¿Quieres que te dé un beso?» «¡Sí, bésame!» Pero, ¿no sabe usted lo que hizo la semana pasada? Con un alfiler se arañó aquí, en el labio; luego me agarró la cabeza y quería besarme... besarme en la boca.... porque dice que quiere morirse conmigo. (Pausa) Está loca. (Luego, con ira) ¡Yo no me estoy en casa! ¡Quiero estar detrás de los escaparates de las tiendas, yo, para admirar la habilidad de los dependientes! Porque..., usted comprenderá..., si en un momento siento el vacío dentro de mí... Puedo también matar, como el que no hace nada, toda la vida de uno que no conozco...; sacar el revólver y matar a uno que, como usted, haya tenido la desgracia perder el tren... (Se ríe) No, no; no tenga miedo caballero: ¡es una broma! (Pausa) Me voy. (Pausa) Me mataré yo, si acaso... (Pausa) Pero..., ¡en esta época hay unos albaricoques tan ricos...! ¿Cómo los come usted? Con toda la boca, ¿verdad? Se abren por la mitad; se oprimen con los dedos..., como labios jugosos..., ¡ah, qué delicia! (Se ríe. Pausa) Mis respetos a su distinguida esposa y a sus hijas, que están de veraneo. (Pausa) Me las imagino vestidas de blanco o de azul celeste, en un hermoso prado, a la sombra... (Pausa) Y mañana, al llegar, me hará usted un pequeño favor: me figuro que el pueblo estará cerquita de la estación; al amanecer, puede usted hacer el caminito a pie. La primera mata de hierba que vea usted en el borde... Cuente usted por mí los tallos que tiene. Tantos tallos tenga.... tantos días me quedan de vida. (Pausa) Pero elija usted una mata muy espesa, por favor. (Se ríe; luego:) Buenas noches caballero. (Y se va canturreando, con la boca cerrada, el motivo de la «Mandolina lejana», hacia la esquina de la derecha; pero luego se acuerda de que la mujer está allí esperándolo; se vuelve y va hacia la otra esquina, mientras el PARROQUIANO PACÍFICO, casi desmayado, lo sigue con la mirada)

                    Comentario


                    • #35
                      Pedro y el capitán de Mario Benedetti

                      El Capitán hablándole a Pedro, que acaba de ser torturado:

                      Pedro, usted está muerto y yo también. De distintas muertes, claro. La mía es una muerte por trampa, por emboscada. Caí en la emboscada y ya no hay posible retroceso. estoy entrampado. Si yo le dijera que no puedo abandonar esto usted me diría que es natural, porque sería abandonar el confort, los autos, etcétera. Y no es así. Todo eso lo dejaría sin remordimientos. Si no lo dejo es porque tengo miedo. Pueden hacer conmigo lo mismo que hacen, que hacemos, con usted. Y usted seguramente me diría: "Bueno, ya ves, puede aguantarse". Usted si puede aguantarlo, porque tiene en qué creer, tiene a qué asirse. Yo no. Pero dentro de mi imposibilidad de rescatarme, me queda una solución intermedia. Ya sé que mi mujer y mis hijos pueden un día llegar a odiarme, si se enteran con lujo de detalles de lo que hice y de lo que hago. Pero si todo esto lo hago, además, sin conseguir nada, como ha sido en su caso hasta ahora, no tengo justificación posible. Si usted muere sin nombrar un solo dato, para mí es la derrota total, la vergüenza total. Si en cambio dice algo, habrá también algo que me justifique. Ya mi crueldad no será gratuita. puesto que cumple su objetivo. Es solo eso lo que pido, lo que le suplico. Ya no cuatro nombres y apellidos, sino tan solo uno. Y puede elegir: Gabriel o Rosario o Magdalena o Fermín. Uno solito, el que menos represente para usted; aquel al que usted le tenga menos afecto, incluso el que sea menos importante. No sé si me entiende: aquí no le estoy pidiendo una información para salvar el régimen, sino una justificación para salvarme yo, o mejor dicho para salvar un poco de mí. Le estoy pidiendo la mediocre justificación de la eficacia, para que no quede ante mi mujer y mis hijos como un sádico inútil, sino por lo menos como un sabueso eficaz, como un profesional redituable. De lo contrario, lo pierdo todo. (el CAPITÁN cae de rodillas). Pedro, nos queda poco tiempo, muy poco tiempo. A usted y a mí. Pero usted se va y yo me quedo. Pedro, este es un ruego de un hombre deshecho. Usted no es inhumano. Usted es un hombre sensible. Usted es capaz de querer a la gente, de sufrir por la gente, de morir por la gente. Pedro, se lo ruego: diga un nombre y un apellido, nada más que un nombre y un apellido. A esto se ha reducido toda mi exigencia. Igual el triunfo será suyo.

                      Comentario


                      • #36
                        De: L'important ç'est d'aimer

                        DIRECTOR:

                        -Perdonad, queridos míos. ¿Os molestaría mucho que yo os dijera que vamos hacia la catástrofe?.

                        Os digo esto porque yo estoy muy feliz de veros aquí y porque vamos a hacer una cosa bien hecha. Vamos a pasar unas semanas juntos trabajando para nosotros y luego un día estaremos frente al público, el público, y nos diremos: este trabajo no era para nosotros, era para ellos y nos preguntaremos forzosamente "¿les va a gustar?".

                        Mientra ellos no estén aquí quiero advertiros desde ahora mismo que no intentéis darles lo que quieren, ellos no saben lo que quieren, no intentéis ir hacia ellos, ellos no saben donde están y os perderéis si lo buscáis, espero que no os sintáis jamás, jamás, jamás satisfechos de vosotros mismos. Buscad lo que hay de más exigente, de más profundo dentro de vosotros mismos. Y quizás así tengáis una ligera oportunidad de que os acepten.

                        Por favor, pequeña, repetimos.
                        http://www.youtube.com/watch?v=F2nWODrhOtM

                        Comentario


                        • #37
                          Adivina quién viene esta noche

                          John Prentice: ¡Ya has dicho todo lo que tenías que decir! Ahora escúchame. Has dicho que no querías enseñarme cómo he de vivir mi vida. ¿Qué te figuras que has hecho? Decirme cuales son mis derechos y cuales no, y lo que te debo por lo que hiciste por mi. Escucha una cosa: No te debo absolutamente nada. Si tú anduviste con tu cartera miles de kilómetros es porque tenías la obligación de hacerlo. Me tragiste al mundo y desde ese día tenías el deber moral contigo mismo de hacer por mi todo lo que pudieras igual que yo con mi hijo si algún día tengo uno. Pero tú no eres mi dueño. No puedes decirme cuando o donde me paso de la raya, ni obligarme a que viva de acuerdo con tus normas. Ni siquiera sabes quién soy, padre, tú no sabes cómo soy, tú no sabes como siento, lo que pienso. Y aunque intentara explicártelo durante el resto de tu vida no lo entenderías. Tienes 37 años más que yo. Tú y vuestra generación estais convencidos de que el mundo debe seguir marchando según vuestros principios, y hasta que toda vuestra generación no haya desaparecido no podremos librarnos del peso muerto que llevamos a cuestas. ¡El que tú quieres cargar sobre mis espaldas!

                          Padre. Padre... Eres mi padre. Y yo soy tu hijo, y te quiero. Siempre te he querido, y siempre te querré. Pero lo que ocurre es que tú te consideras un hombre de color, y yo me considero... un hombre. Ahora, he de tomar una decisión. He de tomarla yo solo y, además, con urgencia. Con que, ten la bondad de salir allí fuera y atender a mamá.

                          Comentario


                          • #38
                            Snatch, cerdos y diamantes

                            Tony "Dientes de Bala": Bueno, ya veo que tú eres la gran polla y esos que tienes a los lados son tus pelotas. Hay dos tipos de pelotas: pelotas grandes de valiente y pelotas pequeñitas de maricón.

                            Las pollas tienen instinto y visión clara, pero no son listas. Cuando huelen un conejito, quieren entrar en acción, y tú, que creías que habías olido un buen conejito, te has traído a tus dos pelotitas de maricón para que también se unan a la fiesta. Pero te has confundido de fiesta. Aquí no hay conejito, sólo unas purgaciones que te harán ser mujer.

                            Como polla ya empiezas a tener dudas, empiezas a arrugarte, y tus dos pelotitas también se arrugan. Y el hecho de que tengas la palabra RÉPLICA escrita en tu pistola, junto al hecho de que yo tenga DESERT EAGLE 50 escrito en la mía, debería precipitar el encogimiento de tus pelotas y de tu presencia.

                            Y ahora… a la mierda.

                            http://www.youtube.com/watch?v=AgiaPm_ViOETony "Dientes de bala"

                            Comentario


                            • #39
                              No estaría mal si a alguien se le ocurren o conoce monólogos de pelis de comedia, la mayoría que ponemos, por no decir todos, son dramáticos.

                              Monólogos de comedia sólo se me ocurre de momento el de Alberto San Juan en "al otro lado de la cama", los consejos sobre novias y exnovias

                              http://www.youtube.com/watch?v=c1PVdTpUvJAEl quid de las novias + Las chicas son guerreras

                              Y este momento tampoco está nada mal, jejeje:

                              http://www.youtube.com/watch?v=ULv9jJdzIOwEl otro lado de la cama

                              Saludos!
                              [VIDEO]http://www.youtube.com/watch?v=8hew-o1u1lM"]YouTube- Pedro Santomera videobook 2009[/ame]

                              Comentario


                              • #40
                                De "Matar a un ruiseñor"

                                Empezaré diciendo que este caso no debería haberse traído a un tribunal desde el momento en que la acusación no ha presentado ninguna prueba médica de que el delito que se imputa a Tom Robinson se hubiera consumado. La oposición solo se apoya en el testimonio de los dos presuntos perjudicados cuyas declaraciones no solo han dado lugar a serias dudas durante sus declaraciones sino que han sido absolutamente desmentidas por el acusado. Existe la prueba circunstancial que demuestra que Mayella Ewell fue golpeada salvajemente por una persona que usa casi exclusivamente la mano izquierda, y Tom Robinson que hoy se sienta en el banquillo para prestar juramento ha tenido que emplear su única mano útil, la derecha.

                                Yo no siento sino compasión y muy sincera por la principal testigo de la señor fiscal. Ella es víctima de una cruel pobreza e ignorancia, pero, mi compasión, no puede llegar nunca hasta el extremo de consentirle poner en juego la vida de un hombre, que es en realidad lo que ella ha hecho para tratar de ocultar su propia culpabilidad. Si, culpabilidad he dicho, porque fue el hecho de sentirse culpable, si señores, lo que la impulsó a esa acusación. Ella no ha cometido un crimen, nada más a infringido un viejo código del honor que aún subxiste actualmente, un código tan severo que a todo aquel que lo infringe lo alejamos de nuestro lado como indigno de convivir con nosotros. Por eso tenía que destruir la prueba de su grave falta. Pero, ¿cual era en rigor la prueba de la mencionada falta? Tom Robinson, un ser humano señores. Había que quitar a Tom Robinson de en medio (hace un movimiento con las manos), barrerlo. Tom Robinson constituye el recuerdo constante de lo que ella habí hecho. ¿Y que era lo que había hecho? Había tentado a un negro. Ella era blanca y había incitado a un negro. Hizo una cosa que en nuestra sociedad es algo imperdonable. Besar a un hombre negro. No se trataba de un viejo; sino de un negro joven fuerte y vigoroso. No le importó ese código del honor antes de inflingirlo, pero después hayo vergonzoso su comportamiento. Los testigos de la acusación, excetuando al Sheriff del condado de Macon, se han presentado ante ustedes señores del jurado con la cínica confianza de que su testimonio no se pondría en duda. Confiaban en que ustedes señores, estarían de acuerdo con ellos en la suposición, en la indigna suposición, de que todos los negros mienten. De que en el fondo todos los negros son seres inmorales, de que nadie se puede fiar nunca de los negros cuando se hayan cerca de nuestras mujeres, suposición que solo puede brotar de mentes como las de esas personas y que no es ni más ni menos que una mentira insensata. Una mentira que no es necesario demostrar a ustedes. No obstante, a un negro humilde y respetable, porque ha tenido la incalificable osadía de sentir compasión de una mujer blanca no se le puede aceptar su palabra contra la de dos seres de nuestra raza. El acusado no es culpable en modo alguno, en cambio hay otra persona en esta sala que sí lo es.

                                Bien señores, en este país, los tribunales tienen que ser de una gran equidad y para ellos todos los individuos han nacido iguales. No soy un iluso que crea firmemente en la integridad de nuestros tribunales y en el sistema del jurado. No me parece lo ideal pero es una realidad a la que no queda más remedio que sujetarse. Pero ahora confío en que ustedes señores examinarán, sin prejuicios de ninguna clase, los testimonios que han escuchado y su decisión devolverá a este hombre al seno de su familia. En el nombre de Dios, cumplan con su deber. En el nombre de Dios, den crédito a Tom Robinson.

                                Comentario


                                • #41
                                  Al Pacino en "esencia de mujer"

                                  Muy buen hilo...recién aterrizado en esta página y me enganchó este tema...
                                  Aporto mi granito de arena...Al Pacino en "esencia de mujer"...


                                  DISCURSO FINAL DEL SR. SLADE (AL PACINO), DEFENDIENDO AL SR. SIMMS (CHRIS O’DONNELL) ANTE EL PRESIDENTE DEL COMITÉ DISCIPLINARIO, EL SR. TRASK (JAMES REBHORN):

                                  - (Sr. Trask)Voy a recomendar al Comité Disciplinario que le expulsen. Sr. Simms, es usted un farsante y un embustero.

                                  - (Sr. Slade)Pero no un soplón.

                                  - ¿Discúlpeme?

                                  - No, no creo que lo haga.

                                  - Señor Slade…

                                  - Todo esto es un montón de basura. ¡Ja!.

                                  - Por favor, cuide su lenguaje, señor Slade. Está usted en la Escuela Baird, no en un cuartel. Señor Simms, le daré una última oportunidad para hablar.

                                  - El señor Simms no la quiere. Él no necesita que le etiqueten como merecedor de ser un hombre de ver. ¿Qué coño es esto? ¿Cuál es el lema de este colegio? Muchachos, informad sobre vuestros compañeros. Salvad el culo, o de lo contrario os quemaremos en la hoguera. ¡Bien, caballeros! Cuando la porquería se desparrama, algunos corren y otros se quedan. Aquí está Charlie, afrontando el fuego. Y ahí está George, escondiéndose en el bolsillo de papaíto. ¿Y que hacen ustedes? Van a recompensar a George, y a destruir a Charlie.

                                  - ¿A terminado, señor Slade?

                                  - No, todavía estoy precalentando. No sé quién estudió aquí. Guillermo Howard Taft, Guillermo Jennings Bryant, Guillermo Tell, quien sea. Su espíritu ha muerto. Si alguna vez lo tuvieron, ha desaparecido. Están construyendo un barco de ratas. Un buque para soplones de élite. Y si creen que están preparando a estos pececillos para ser hombres, piénselo dos veces. Porque yo digo que están matando el mismo espíritu que esta institución afirma inculcar. Menudo fraude. ¿Qué clase de espectáculo están montando aquí? Cuando el único con clase de todo este acto, está sentado a mi lado. Y se lo aseguro: el alma de este chico está intacta. No es negociable. ¿Sabe como lo sé? Porque alguien de aquí, y no voy a decir quién, se ofreció a comprarla. Solo que Charlie no la vendía.

                                  - ¡Está usted desquiciado!

                                  - ¿Desquiciado? Yo le enseñaré qué es eso. Usted no sabe lo que es estar desquiciado, señor Trask. Se lo enseñaría, pero soy demasiado viejo, estoy demasiado cansado y jodidamente ciego. Si yo fuera el hombre que era hace cinco años, usaría un lanzallamas contra este lugar. Desquiciado. ¿Con quién coño cree que está hablando? He vivido mucho, ¿sabe? Hubo un tiempo en que podía ver, y le aseguro que he visto a chicos como estos, más jóvenes incluso, con los brazos arrancados, con las piernas destrozadas. Pero no hay nada como la visión de un espíritu amputado. No hay prótesis para eso. Usted cree que está mandando a este espléndido soldado de vuelta a casa a Oregón con el rabo entre las piernas, pero yo digo que está usted ejecutando su alma. ¿Y por qué? Porque no es un hombre de ver. Un hombre de ver. Si hacen daño a este chico, van a ser los inútiles de ver. ¡Todos ustedes! Y Harry, Jimmy, Trent, estéis donde estéis en ésta sala. ¡Que os den por el culo!

                                  - Haga el favor de sentarse, señor Slade.

                                  - No he terminado. Cuando he llegado aquí, he oído estas palabras: Cuna de liderazgo. Cuando la rama se rompe, la cuna cae. Y aquí ha caído. Ha caído. Fabricantes de hombres, creadores de líderes. Tengan cuidado con que clase de líderes están produciendo aquí. Yo no sé si el silencio de Charlie está bien o mal. No soy juez ni jurado, pero puedo decirles esto: él no venderá a nadie para comprar su futuro. Y eso, amigos míos, se llama integridad. Eso se llama valor. Y esa es la pasta de la que deben estar hechos los líderes. Yo he llegado a muchas encrucijadas en mi vida. Siempre he sabido cual era el camino correcto. Sin excepción. Lo he sabido, pero nunca lo he tomado. ¿Saben por qué? Porque era jodidamente duro. Aquí tienen a Charlie. Ha llegado a la encrucijada. Ha escogido un camino. Es el camino correcto. Es un camino hecho por el principio que conforma un carácter. Dejémosle continuar su andadura. Ustedes tienen el futuro de este chico en sus manos, comité. Es un valioso futuro, créanme. No lo destruyan. Protéjanlo. Abrácenlo. Un día les hará sentirse orgullosos, se lo prometo.

                                  http://www.youtube.com/watch?v=vunNMLacLzEAl Pacino

                                  Comentario


                                  • #42
                                    El Club de la lucha

                                    La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco nos hemos dado cuenta y estamos, muy, muy cabreados.

                                    No somos nuestro trabajo. No somos nuestra cuenta corriente. No somos el coche que tenemos. No somos el contenido de nuestra cartera. No somos nuestros pantalones. Somos la mierda cantante y danzante del mundo.

                                    http://www.youtube.com/watch?v=p4ItRrjJZZUSomos los hijos malditos de la historia

                                    Comentario


                                    • #43
                                      Hola a todos. Primero decir que este post es una maravilla y me va genial. Yo no aportaré ningún monólogo, mas bien necesito uno o varios monologos para poder hacer en castings e uncluso para grabar y ponerlo en mi videobook. Seria para interpretarlo yo: chico y de 15 años, aun que en la mayoría de monólogos la edad es irrelevante. Si alguien sabe monólogos de estas características y quiere/puede compartirlos, le estaré muy agradecido. (he leido algunos por aqui que están bastante bien). Un saludo y gracias de antemano ;-)
                                      Jordi Rodríguez
                                      http://www.jordirodriguezweb.com/

                                      Comentario


                                      • #44
                                        De "Mejor imposible"

                                        MEJOR IMPOSIBLE

                                        Puede que yo sea la única persona sobre la faz de la tierra que sepa que eres la mujer más fantastica de la tierra. Puede que yo sea el único que aprecie lo asombrosa que eres en cada una de las cosas que haces. Y en cómo eres con Spencer. Spence. Y en cada uno de los pensamientos que tienes, y en como dices lo que quieres decir y en cómo casi siempre quieres decir algo que tiene que ver con ser sincero y bueno. Y creo que la mayoría de la gente se pierde eso de tí, y yo les observo preguntandome ¿Como pueden verte traerles su comida y limpiar sus mesas y no captar que acaban de conocer a la mujer más maravillosa que existe? Y el hecho de que yo sí lo capte, me hace sentir bien conmigo mismo. ¿Eso es algo malo para poderte tener cerca?

                                        http://www.youtube.com/watch?v=ARhN-wFUvkwMejor ... imposible

                                        Comentario


                                        • #45
                                          Monologo Enrique VIII de W. Shakespeare

                                          No vengo ahora a haceros reír; son cosas de fisonomía seria y grave, tristes, elevadas y patéticas, llenas de pompa y de dolor; escenas nobles, propias para inducir los ojos al llanto, lo que hoy os ofrecemos. Los inclinados a la piedad pueden aquí, si a bien lo tienen, dejar caer una lágrima: el tema es digno de ello. Aquellos que dan su dinero sin la esperanza de ver algo que puedan creer, hallarán, no obstante, la verdad. Los que vienen solamente a presenciar una pantomima o dos, y convenir en seguida en que la obra es pasable, si quieren permanecer tranquilos y benevolentes, les prometo que tendrán un rico espectáculo ante sus ojos en el transcurso de dos breves horas. Sólo aquellos que vienen a escuchar una pieza alegre y licenciosa, un fragor de broqueles, o a ver un bufón de larga vestidura abigarrada, con ribetes amarillos, quedarán defraudados; pues sabed, amables oyentes, que mezclar nuestra-verdad auténtica con tales espectáculos de bufonería y de combate, además de que sería rebajar nuestro propio juicio y la intención que llevamos de no representar ahora sino lo que reputamos verdadero, nos haría perder para siempre la simpatía de todo hombre culto. Así, pues, en nombre de la benevolencia, y puesto que se os conoce como los primeros , y más felices espectadores de la ciudad, sed tan serios como deseamos; imaginad que veis los personajes mismos de nuestra noble historia tales como fueron en vida; imaginad que los contempláis poderosos y acompañados del gentío enorme y de la solicitud de millares de amigos; luego considerad cómo en un instante a esta grandeza se junta de repente el infortunio. Y si entonces conserváis vuestra alegría, diré que un hombre puede llorar el día de sus bodas.

                                          Comentario


                                          • #46
                                            Monólogos femeninos.

                                            Monólogo personaje femenino. La Gaviota. (Chejov)


                                            NINA. ¿Por qué dice que besaba la tierra que yo pisé? A mí, habría que matarme. (Se apoya en la mesa) Estoy extenuada. Si pudiera descansar… descansar… (levanta la cabeza). Soy una gaviota… No, no. Soy una actriz. ¡Pues, claro que sí! (al escuchar la risa de ARKADINA y TRIGORIN presta oído, luego corre hacia la puerta de la izquierda y mira por el ojo de la cerradura.) El también está aquí… (vuelve al lado de TEPLEV.) Sí, claro… No importa… Sí…El no creía en el Teatro, se burlaba de mis sueños y, poco a poco, también yo perdí la fe y los ánimos… Y, luego, los azares del amor, los celos, el temor constante por el pequeño. Me volví quisquillosa, insignificante, actuaba sin compenetrarme con el papel… No sabía qué hacer con las manos ni cómo moverme en el escenario, estaba envarada, no dominaba mi voz. Usted no puede comprender lo que experimenta una actriz al darse cuenta de que su actuación es horrible. Soy una gaviota. No, no es eso… ¿Se acuerda de la gaviota que mató usted? Llegó un hombre fortuitamente, la vio y, a falta de otro quehacer, le quitó la vida. Pero, no es eso… (se frota la frente) ¿De qué estaba hablando? Estaba hablando del teatro. Ahora, ya no soy así… Ya soy toda una actriz… Sí, actúo con deleite, con entusiasmo, el escenario me embriaga y noto que soy maravillosa. Ahora, desde que me encuentro aquí, no hago más que caminar. Camino pensando, absorta, y noto que mi fuerza interior crece de día a día… Ahora sé, ahora comprendo, Kostia, que en este quehacer nuestro -tanto si actuamos en escena como si escribimos- , lo esencial no es la gloria, no es la notoriedad, no es lo que constituía mis sueños, sino que es el aguante. Debemos llevar nuestra cruz y confiar. Yo tengo fe y por eso no sufro tanto, por eso no le temo a la vida, pienso en mi vocación.

                                            No, no… Y no me acompañe. Iré sola. El coche está aquí cerca… De manera que le ha traído con ella. En fin, ¿qué importa? Cuando vea usted a Trigorin, no le cuente nada… le amo. Le amo incluso más que antes. El tema para un pequeño relato. Le amo, le amo con pasión, le amo desesperadamente. ¡Qué bien vivíamos antes, Kostia! ¿Se acuerda? Una vida diáfana, cálida, dichosa, una vida pura… Y unos sentimientos que eran como bellas y delicadas flores… ¿Recuerda?... (recitando).

                                            “Hombres, leones, águilas y perdices, ciervos astados, gansos, arañas, callados peces que habitáis en el agua, estrellas de mar y estrellas que no podrían divisarse con la vista… En una palabra, todas las vidas, todas las vidas, todas las vidas se han extinguido una vez terminado su triste ciclo… Hace millares de siglos que no hay sobre la faz de la tierra ni un solo ser vivo y en vano enciende su fanal esta pobre luna. Las grullas no se despiertan ya gritando en el prado ni se escucha a los escarabajos de mayo en los sotos de tilos…” (Abraza impulsivamente a TREPLEV y escapa por la puerta encristalada).




                                            Monólogo personaje femenino II. Doña Rosita la soltera. (Federico G. Lorca)


                                            ROSITA (arrodillada delante de ella).- Me he acostumbrado a vivir muchos años fuera de mí, pensando en cosas que estaban muy lejos, y ahora que estas cosas ya no existen sigo dando vueltas y más vueltas por un sitio frío, buscando una salida que no he de encontrar nunca. Yo lo sabía todo. Sabía que se había casado; ya se encargó un alma caritativa de decírmelo, y he estado recibiendo sus cartas con una ilusión llena de sollozos que aun a mí misma me asombraba. Si la gente no hubiera hablado; si vosotras no lo hubiérais sabido; si no lo hubiera sabido nadie más que yo, sus cartas y su mentira hubieran alimentado mi ilusión como el primer año de su ausencia. Pero lo sabían todos y yo me encontraba señalada por un dedo que hacía ridícula mi modestia de prometida y daba un aire grotesco a mi abanico de soltera. Cada año que pasaba era como una prenda íntima que arrancaran de mi cuerpo. Y hoy casa una amiga y otra y otra, y mañana tiene un hijo y crece, y viene a enseñarme sus notas de examen, y hacen casas nuevas y canciones nuevas, y yo igual, con el mismo temblor, igual; yo, lo mismo que antes, cortando el mismo clavel, viendo las mismas nubes; y un día bajo al paseo y me doy cuenta de que no conozco a nadie; muchachas y muchachos me dejan atrás porque me canso, y uno dice: "Ahí está la solterona", y otro, hermoso, con la cabeza risada, que comenta: "A ésa ya no hay quien le clave el diente." Y yo lo oigo y no puedo gritar, sino vamos adelante, con la boca llena de veneno y con unas ganas enormes de huir, de quitarme los zapatos, de descansar y no moverme más, nunca, de mi rincón.




                                            Monólogo femenino III. Háblame como la lluvia y déjame escuchar. (Tennesse Williams)


                                            MUJER : Todas las semanas sin falta, el correo me traerá un cheque. La viejecita me cobrará los chequed y me traerá libros de una biblioteca y recogerá... la ropa de la lavandería. ¡Siempre llevaré ropa limpia! Me vestiré de blanco. Nunca seré muy fuerte ni me quedarán muchas energías, pero pasado algún tiempo tendré las suficientes para caminar por la explanada, para pasear por la playa sin esfuerzo... elegiré una para ir a sentarme, cerca de la glorieta donde la banda toca selecciones de Victor Herbert mientras oscurece... Tendré una habitación grande con postigos en las ventanas. Habrá una temporada de lluvia, lluvia, lluvia. Y me sentiré tan agotada después de vivir en la ciudad que no me importará no hacer nada, simplemente oiré caer la lluvia. Estaré muy tranquila. Las arrugas desaparecerán de mi cara. No se me inflamarán nunca los ojos. No tendré amigos. No tendré ni siquiera conocidos. Cuando sienta sueño regresaré despacio al pequeño hotel. El empleado dirá: Buenas noches Señorita Jones y yo me limitaré a sonreír apenas, y cogeré mi llave. Nunca ojearé ni un periódico. Tampoco oiré la radio. No tendré conciencia del paso de tiempo... Un día me miraré al espejo y veré que mi cabello está empezando a ponerse gris, y por primera vez me daré cuenta de que he estado viviendo en este pequeño hotel bajo un nombre falso, sin amigos ni conocidos ni relaciones de ninguna clase durante 25 años. Me sorprenderá un poco, pero no me preocupará. Me alegraré de que el tiempo haya pasado tan sin sentir. De vez en cuando quizá vaya al cine. Me sentaré en la ultima fila con toda esa oscuridad en torno mío y unas figuras inmóviles sentadas al lado, ignorándome, mirando la pantalla. Personas imaginarias. Personajes inventados. Leeré largos libros y los diarios de escritores muertos. Me sentiré más cerca de ellos de lo que me he sentido nunca con las personas que conocía antes de retirarme del mundo. Será grata y sedante esta amistad mía con poetas muertos, porque no tendré que tocarlos ni responder a sus preguntas. Me hablaran sin esperar mis respuestas. Y me vendrá el sueño escuchando sus voces que me explicarán misterios. Me quedaré dormida con el libro todavía entre las manos y lloverá. Despertaré, oiré la lluvia y me volveré a dormir. Una temporada de lluvia, lluvia, lluvia. Después, un día, al cerrar el libro o al volver sola del cine a las once de la noche, me miraré al espejo y veré que mi cabello se ha puesto blanco. Blanco, todo blanco.Tan blanco como la espuma de las olas. (Se levanta y pasea por la habitación mientras habla) Recorreré mi cuerpo con las manos y percibiré lo asombrosamente delgada e ingrávida que me he vuelto. ¡Oh, Dios mío, qué delgada estaré! Casi transparente. Apenas real. Entonces descubriré, sabré, un tanto confusamente, que he permanecido ahí, en ese pequeño hotel, sin... relaciones sociales, responsabilidades, inquietudes ni perturbaciones de ninguna clase... durante casi 50 años. Medio siglo. Casi toda una vida. No recordaré ni siquiera los nombres de las personas que conocía antes de llegar allí, ni lo que se siente cuando se espera a alguien que... puede no venir. Entonces sabré -mirándome al espejo- que ha llegado el momento de pasear sola una vez más por la explanada, con un viento fuerte azotándome, un viento limpísimo que sopla desde el confín del mundo, desde más lejos aún, desde los fríos límites del espacio ultraterrestre, desde más allá de lo que haya más allá de los confines del espacio. (Se sienta otra vez vacilante junto a la ventana.) Entonces saldré y pasearé por le explanada, pasearé sola y me iré adelgazando, adelgazando.
                                            El ARTE es un arma cargada de FUTURO.

                                            Comentario


                                            • #47
                                              Elige la vida.

                                              Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compact-disc y abrelatas electricos. Elige la salud: colesterol bajo y seguros dentales. Elige pagar hipotecas a interés fijo. Elige un piso piloto. Elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos unos trajes en una amplia gama de putos quejidos. Elige el bricolaje, y preguntarte quién coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el sofá y ver teleconcursos que embotan la mente y explotan el espíritu, mientras llenas tu boca de puta comida basura.Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo, siendo una carga para los jóvenes a quiénes has engendrado para reemplazarte.
                                              Pero, ¿por qué iba yo a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida. Yo elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?
                                              Renton (Ewan McGregor, Trainspotting)
                                              [VIDEO]http://www.youtube.com/watch?v=8hew-o1u1lM"]YouTube- Pedro Santomera videobook 2009[/ame]

                                              Comentario


                                              • #48
                                                El peor casero del mundo. El personaje de Al Pacino:

                                                A Dios le gusta observar, es un bromista, piénsalo: dota al hombre de instintos, os da esta extraordinaria virtud, ¿y qué hace luego?, los utiliza para pasárselo en grande, para reírse de vosotros al ver cómo quebrantáis las reglas. Él dispone las reglas y el tablero, y es un auténtico tramposo, ‘Mira, pero no toques. Toca, pero no pruebes. Prueba, pero no saborees‘ Y mientras os lleva cómo marionetas de un lado a otro, ¿qué hace él? ¡Se descojona! ¡Se parte el culo de risa!, es un payaso, ¡es un sádico! ¡ES EL PEOR CASERO DEL MUNDO!.
                                                [VIDEO]http://www.youtube.com/watch?v=8hew-o1u1lM"]YouTube- Pedro Santomera videobook 2009[/ame]

                                                Comentario


                                                • #49
                                                  La última noche de Boris Grushenko, de Woody Allen

                                                  ¿Qué haría Platón?

                                                  Esos griegos eran todos unos homosexuales. Menudas fiestas debían de montarse.

                                                  Platón es un hombre. Todos somos hombres. Luego todos los hombres somos homosexuales.

                                                  No, yo no soy homosexual, aunque me una vez me silbaron unos turcos en el puerto. Porque tengo un tipo que gusta a unos y a otras.

                                                  Pero no, no, hay gente heterosexual, y hay gente bisexual y luego están a los que no interesa para nada el sexo y se hacen abogados

                                                  http://www.youtube.com/watch?v=9DSyMUlhuZgLa última noche de Boris Grushenko

                                                  Comentario

                                                  Trabajando...
                                                  X