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EL HILO DE LOS MONÓLOGOS

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  • EL HILO DE LOS MONÓLOGOS

    Como ya llevo tiempo leyendo de vez en cuando a gente que entra para pedir monologos he pensado que no estaria mal abrir este hilo para que vayamos colgando todos los que conozcamos y que sea mas facil para encontrarlos. Asi que si os parece buena idea empezare colgando el mio :supp_5:


    De "La vida secreta de las palabras", de Isabel Coixet:

    "Hanna -enfermera- está aseando a Josef. Éste se deja hacer:

    Cuando estudiaba, en Dubrovnik, siempre temía el momento de limpiar a los enfermos. Me hacía sentir incómoda pensar que ellos estaban incomodos. Pero me dí cuenta de que a la gente le gusta estar limpia, no importa cómo lo hagas, o quien lo haga. Les gusta estar en tus manos, les gusta confiarte su cuerpo, como si no fuera con ellos, como si dijeran "es sólo mi cuerpo, sólo un cuerpo...nunca sabrás qué pienso realmente,quién soy, sólo conocerás la mancha que tengo en el muslo, la cicatriz del costado de cuando me quitaron la vesícula.

    (Josef no dice nada, espera a que ella siga)

    Tenía una amiga que estudiaba conmigo. Nos llevábamos tan bien... Era tan alegre..., yo nunca he sido alegre. Me sentía tan orgullosa de ser su amiga...

    Leíamos los mismos libros y nos quedábamos hasta la madrugada hablando de ellos. Los libros eran siempre más reales que... todo lo demás.

    Vivíamos juntas durante la guerra, teníamos 20 años cuando cerraron la escuela. Decidimos volver a Sbrenica. Éramos de allí, las dos... No podíamos comunicarnos con nuestras familias, eran días tan confusos... Decían que estaban pasando cosas horribles pero nadie lo creía, no podía ser, la gente siempre exagera... Una guerra... Eso siempre pasaba en otro lugar... En otro lugar. Nos prestaron un coche... ella sabía conducir... Durante el camino no pasó nada. Vimos incendios a lo lejos, nada, perros muertos, muchos perros muertos... Escuchábamos una cinta de canciones disco italianas, nos reíamos... Nos reíamos tanto en aquel viaje... ¿Recuerda aquella canción de "la dolce vita"?

    (Hanna se pone a canturrear la canción, pero se interrumpre bruscamente)

    Nos detuvieron a sólo dos kilómetros de Sbrenica. Nos llevarona un hotel. Creíamos que sólo querían robarnos el coche, estábamos preocupadas pensando en cómo se lo íbamos a explicar al dueño del coche, qué ridículo, ¿verdad?. Estas a punto de... de que tu vida cambie para siempre y... y te preocupas de un viejo Fiat turbo. Era un fiat turbo. Los soldados, eran soldados serbios pero eran nuestros soldados también; eran soldados que hablaban como yo, mi lengua... los soldados... los uniformes... Recuerdo que un día trajeron soldados de la ONU, cascos azules del general Mackenzie, ¿Has oído hablar del buen general Mackenzie? Ese día todas creímos que iban a sacarnos de allí, pero no... Voces como la tuya, Josef, hablando como tu... Uno pedía perdón todo el rato, sonreía pidiendo perdón.¿Sabes lo que es eso? que te violen, una y otra vez, y que al óido, para que solo tu puedas oirlo, te digan "Lo siento", "Perdóname, lo siento... perdóname, lo siento".

    Éramos quince mujeres, a veces más. Cuando se acababa la comida,sabíamos que matarían a una de nosotras. Obligaron a una mujer a matar a su hija. Le pusieron la pistola en la mano y le pusieron el dedo en el gatillo y apretaron el dedo, metieron el cañón en la vagina de la niña y dijeron "Ya no vas a ser abuela", o algo así dijeron. La mujer murió poco depués. De tristeza. Amaneció una mañana muerta de tristeza. ¿Desde cuando alguien siente alivio cuando se despierta por la mañana y en la cama de al lado hay una mujer que ha muerto de tristeza?

    ¿Cómo puedes dormir de noche si has hecho algo así? ¿Cómo?

    ¿Sabes lo que hacían con las que se atrevían a gritar? Decían: "Ahora te daremos motivos para gritar" y las sujetaban entre cuatro hombres y, con una cuchilla, les hacían cientos de cortes en el cuerpo y echaban sal en los cortes y luego los cosían, los más profundos, con agujas de coser.

    Eso fué lo que hicieron con mi amiga... y no me dejaron que curara sus heridas, ¿sabes?. Se desangró muy lentamente. Tan lentamente...la sangre que se deslizaba por los brazos, por las piernas... y no pude hacer nada. No pude limpiar sus heridas. Sólo rezaba para que muriera cuanto antes. Contaba los gritos. Los gemidos. Medía el dolor. Pensaba: "Ya no puede sufrir más. Ahora, ahora morirá. El siguiente minuto. Ahora". Por favor... no se puede aguantar tanto. Sí, si se puede..."

  • #2
    El indomable Will Hunting, de Gus Vas Sant

    Muy buena idea. Aire. Se echaba de menos una iniciativa así. Ahí va mi aportación:

    De El indomable Will Hunting.

    Will:

    ¿Por qué no debería trabajar para ustedes? Pregunta difícil, pero intentaré responderla. Imaginemos que empiezo a trabajar y me ponen un código sobre la mesa, uno con el que nadie puede, yo intento descifrarlo y lo consigo, y me siento satisfecho porque he hecho bien mi trabajo, pero a lo mejor ese código era la situación de un ejército rebelde en el norte de África, y en cuanto han localizado su escondite bombardean el pueblo donde se esconden los rebeldes. Mueren quinientas personas a las que no conocía y con las que no tenía ningún problema, y luego los políticos dicen "enviemos a los marines para asegurar el area" aunque les importa una mierda, no serán sus hijos los que vayan a morir, los suyos tienen recomendación y se pegan la vida padre en la guardia nacional. Será un chico de Southfield al que llenaran el culo de metralla y cuando vuelva descubrirá que la planta en la que trabajaba ha sido trasladada al país del que acaba de volver, y el tipo que le lleno el culo de metralla le ha quitado el trabajo porque lo hará por quince centavos al día y sin pausas para mear... y luego el chico comprende que el único motivo por el que lo enviaron allí fue para instaurar un gobierno que nos vendería el petroleo a buen precio, y las compañías petroliferas han aprovechado el conflicto para disparar el precio de la gasolina, lo que supone un hermoso beneficio para ellas, de modo que a mi colega no le ha servido de nada, asi que se toman su tiempo para traer el petroleo nuevo, y se toman la libertad de contratar a un capitán mercante borracho al que le gusta darle al martini y hacer slalom sobre los icebergs, a medio camino choca con uno, derrama el petroleo y se carga la fauna del atlántico norte. Mi colega está en el paro, no puede pagar la gasolina y va andando a buscar empléo y eso le putea porque la metralla del culo le ha provocado hemorroides, y está muerto de hambre porque cuando va a comer, el único plato del día que sirven es pescado del atlántico norte al aceite de motor.

    ¿Que qué me parece? Creo que puedo montármelo mejor, pienso "¡¡que coño!!" ya puestos ¿por qué no me cargo a mi colega? le quito su trabajo, se lo doy a su enemigo, subo la gasolina, bombardeo un pueblo, mato a una foca a golpes, fumo maría y me apunto a la guardia nacional. ¡Podría llegar a presidente!
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    • #3
      El hijo de la novia, de Juan José Campanella

      Muchas gracias Airee por tú idea. Ya pillé lo que era el hilo jajjajajaja

      EL HIJO DE LA NOVIA


      Fuera llueve. El chico se guarece en el alerón del portal y pica repetidamente al timbre. Ella está arriba en su casa y él le habla a través del interfono. El portero observa la situación.

      EL: Ábreme la puerta. Necesito que me escuches. Necesito hablar contigo a solas. Necesito que me escuches. Lo hice todo mal. Todo mal. Nunca te escuché, nunca te hice caso en todo lo que me dijiste. Pero parece que me he dado cuenta del problema y dicen que si te das cuenta eso es parte de la solución. Eso sí no te dicen si el 50%, el 2% o cuanto. Bueno, no sé. Pero yo creo que me hizo bien la terapia, la intensiva digo. ¿Qué más? Ah sí. Bueno. No es verdad que no quiero tener más problemas, lo que yo no quiero son los problemas de las cuentas los proveedores y todo eso, pero quiero los tuyos, los de Viqui, los de mi viejo. Te lo juro. Sois mi familia. Yo os quiero ayudar. ¿Entiendes? Quiero vivir toda mi vida contigo. Una vida llena de problemas, los tuyos y los míos porque quién no tienen esos problemas ese es el problema más grande que puede tener y aunque no sea Bill Gates o Einstein yo quiero vivir toda la vida contigo y te voy a cuidar por más problemas que tengas. Que tengas, que tengamos. No sé que decirte. Dime algo por favor…

      Al otro lado del interfono solo se oye el silencio. El potero se acerca a este y habla.



      PORTERO: Yo al chico lo veo sincero.

      En ese momento la chica sale del portal y se lanza en los brazos del chico.

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      • #4
        La última noche, de Spike Lee

        Otro de mis favoritos. De "La última noche":

        "Montgomery 'Monty' Brogan frente al espejo:
        - Que te jodan.

        Reflejo de Monty:
        - ¿Qué me jodan? ¡Jódete tú! Jódete tú, la ciudad y todos sus habitantes.

        Que se jodan los mendigos que van pululando por ahí para sacar pasta y riéndose de mí a mis espaldas.

        Que se joda el del limpia-cristales que ensucia el limpia-parabrisas limpio de mi coche, ¡consigue un puto trabajo!

        Que se jodan los Sikhs y los pakistaníes que van a toda hostia por las avenidas en sus decrépitos taxis con el curri infiltrándose por los poros y apestándome la vida. Putos aprendices de terrorista, id más despacio, ¡COÑO!

        Que se jodan los chicos de Chelsea con sus pechos depilados y esos voluptuosos bíceps, haciéndose mamadas en mis parques y en mis muelles, meneándosela en el canal 35 de mi tele.

        Que se jodan los tenderos coreanos, con sus pirámides de fruta carísima y sus rosas y tulipanes envueltas en celofán. Diez años en este país ¡y siguen sin "hablal" mi idioma!

        Que se jodan los rusos de Brighton Beach. Esos matones sentados en los cafés con esas tacitas de té con terrones de azúcar entre los dientes. Siempre conspirando, ¡volved a vuestro puto país!

        Que se jodan los asirios con sus sombreros negros, paseándose arriba y abajo por la 47 con sus gabardinas sucias de caspa, vendiendo diamantes sudafricanos de la época del apartheid.

        Que se jodan los agentes de bolsa de Wall Street, supuestos maestros del universo, imitadores de Michael Douglas alias Gordon Gecko, ¡siempre inventándose nuevas de dejar pelados a los pobres trabajadores! A esos gilipollas de Enron, que se les encierren toda su puta vida! ¿Qué Bush y Cheney no sabían nada de esa mierda? ¡No me toques las pelotas!

        Que se jodan los puertorriqueños, van 20 en un coche, aumentan la deuda social, montan el peor puñetero desfile de la ciudad. Y no me tires de la lengua con los dominicanos, hacen que los puertorriqueños queden bien.

        Que se jodan los italianos Bensonhurst con sus pelos engominados, sus chándals de nylon, sus medallones de San Antonio, blandiendo sus bates de béisbol marca Louisville slugger, firmados por Jason Giambi, ¡intentando hacer audiciones para los Sopranos!

        Que se jodan las esposas del Upper East Side, con sus pañuelos de Hermés y sus alcachofas de 50 pavos, caras sobre alimentadas, estiradas, machadas y moldeadas, tan tirantes y brillantes, ¡no consigues engañar a nadie, encanto!

        Que se jodan los hermanos del barrio norte, nunca pasan la pelota, no quieren defender, dan cinco pasos cada vez que entran a canasta y luego se dan la vuelta y le echan la culpa de todo al hombre blanco. La esclavitud se abolió hace 137 años, ¡pasad ya la puta página!

        Que se jodan los polis corruptos con sus porras para dar por el culo y sus cuarenta y un tiros, escudándose tras el muro azul del silencio. ¡Burláis nuestra confianza!

        Que se jodan los curas que abusan de niños inocentes y les meten mano, ¡que se joda la iglesia que les protege, entregándonos al mal! Y ya puestos, que se joda Jesucristo, ¡se libró de una buena! Un día en la cruz, un fin de semana en el infierno y todos los aleluya de las legiones de ángeles para la eternidad, ¡pásate tú 7 años en el puto talego de Otisville!

        Que se jodan Osama Bin Laden, Al-Qaeda y los gilipollas retrasados fundamentalistas trogloditas de todas partes, en nombre de los miles de inocentes asesinados, espero que pases el resto de la eternidad junto a tus 72 putas, ¡ardiendo de incombustible de avión en el infierno! Todos los jinetes de camellos con toallas en al cabeza, ¡besad mi real culo irlandés!

        ¡Que se joda Jacob Elinsky, quejica insatisfecho!

        Que se joda Francis Xavier Slaughtery, mi mejor amigo, ¡juzgándome y con los ojos clavados en el culo de mi novia!

        Que se joda Naturelle Riviera. ¡Confié en ella y me apuñaló por la espalda! me traicionó. Guarra asquerosa.

        Que se joda mi padre, con su pena interminable, detrás de esa barra, bebiendo sifón, vendiendo güisqui a los bomberos y animando a los yankis de Nueva York.

        Que se jodan los habitantes de esta ciudad, que se joda esta ciudad y sus habitantes. Desde las casas adosadas de Astoria hasta los áticos de lujo de Park avenue. Desde las viviendas sociales del Bronx hasta los lofts del Soho. Desde los bloques de piso Alphabet City pasando por las casas de piedra rojiza de Park slow, hasta los duplex de Staten island. Que un terremoto lo haga todo fosfatina. Que arda todo furiosamente bajo el fuego. Que se quede todo reducido a putas cenizas y que luego crezcan las aguas y sumerjan todo este sitio infestado de ratas.

        No. No, jodete tú, Montgomery Brogan. Lo tenías todo y la cagaste. ¡ERES UN CAPULLO!".
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        • #5
          Mi vida sin mi, de Isabel Coixet

          Ana graba un mensaje para su amante mirando a una cámara que está en el centro de la habitación:

          -Querido Lee, imagino que cuando te llegue esta cinta sabrás que he muerto y en fin, esas cosas… A lo mejor estás enfadado conmigo, o dolido, o triste, o hecho polvo o todo junto… Sólo quiero que sepas que me enamoré de ti, que no me atreví a decírtelo porque pensé que de alguna manera lo sabías y no creía que tuviera tan poco tiempo… bueno, tiempo es la única cosa que no me ha sobrado últimamente… La vida vale más de lo que crees, amor mío, eso lo sé, porque tú llegaste a enamorarte de mí, sólo viendo un, ¿cómo era?, ¿un diez, un cinco? Quizás si me hubieras conocido del todo no te hubiera gustado… O me hubieras querido a pesar de todo, ya no lo sabremos…

          Ah, una última cosa, por amor de Dios, Lee, pinta las paredes de tu casa y COMPRA muebles, ¿me oyes? No quiero que la próxima mujer que lleves a casa se lleve una idea equivocada y salga corriendo, no todas están tan mal de la cabeza como yo. Me encantó bailar contigo.

          "Mi vida sin mi", de Isabel Coixet

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          • #6
            Hamlet, de W. Shakespeare

            Este nunca pasará de moda

            Hamlet:
            Ser o no ser... He ahí el dilema.

            ¿Qué es mejor para el alma, sufrir insultos de fortuna, golpes, dardos o levantarse en armas contra el océano del mal y oponerse a él y que así cesen?

            Morir, dormir... Nada más; Y decir así que con un sueño damos fin a las llagas del corazón y a todos los males, herencia de la carne, y decir: Ven, consumación, yo te deseo.

            Morir, dormir, dormir... ¡Soñar acaso! ¡Qué difícil! Pues en el sueño de la muerte, ¿Qué sueños sobrevendran cuando despojados de ataduras mortales encontremos la paz?

            He ahí la razón por lo que tan longeva llega a ser la desgracia. ¿Pues quién podrá soportar los azotes y las burlas del mundo, la injusticia del tirano, la afrenta del soberbio, la angustia del amor despreciado, la espera del juicio, la arrogancia del poderoso, y la humillación que la virtud recibe de quién es indigno, cuando uno mismo tiene a su alcance el descanso en el filo desnudo del puñal?

            ¿Quién puede soportar tanto? ¿Gemir tanto? ¿Llevar de la vida una carga tan pesada? Nadie, si no fuera por ese algo tras la muerte - ese país por descubrir, de cuyos confines ningún viajero retorna - que confunde la voluntad haciéndonos pacientes ante el infortunio antes que volar hacia un mal desconocido.

            La conciencia, así, hace a todos cobardes y, así, el natural color de la resolución se desvanece en tenues sombras de pensamiento y, así, empresas de importancia, y de gran valía, llegan a torcer su rumbo al considerarse para nunca volver a merecer el nombre de la acción.

            Pero, silencio... La hermosa Ofelia.
            ¡Ninfa, en tus plegarias, jamás olvides mis pecados!

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            • #7
              American Buffalo, de David Mamet

              Que fuerte! Hace dos dias habia pensado hacer lo mismo que Airee y abrir un hilo como este. Ya es casualidad! Aqui dejo mi granito de arena... Esta sacado de American Buffalo de David Mamet... que me encanta.


              Teach: Entro en el Riverside a tomar un café, ¿no? Y me siento en la mesa de Grace y Ruthie. Sólo quería tomarme un café.

              Estaban terminando de desayunar... Platos... migas por todas partes... y bueno, nos enrollamos a hablar. Comentando la puta partida... Gilipolleces, lo de siempre.

              El caso es que me siento. “Hola, hola”. Cojo un trozo de tostada del plato de Grace... y la tía va y me dice: “Te pagas lo tuyo”.

              ¿Que me pague lo mío? ¿Me estás diciendo que te pague la mitad de un puto trozo de tostada que te dan por diez centavos con mantequilla y mermelada? Entonces, ¿Qué tendría que cobrarle a esas putas por cada cigarrillo que me han fumado, por cada cerveza que he traído? Nunca les he oído decir en medio de una partida: Vamos a ir a por unas cervezas... Unas míseras cervezas... Y yo que soy el más gilipollas del mundo, les pregunto siempre: “¿Queréis tomar algo? Anda, Bob, mira a ver qué quieren... ¿Qué? Ah... Un sándwich de pollo”... no te jode...

              Salimos por ahí. ¿Cuántas veces pago yo la cuenta? Pero, claro, no le doy importancia, no voy por ahí: “Esta la he pagado yo”, como un tonto del culo. Se supone que estamos entre amigos, ¿no? Que no te van a dejar colgado cuando tienes un problema o lo que sea... Para pagar el piso o si te has quedado sin chapa jugando a las carreras... o que te has puesto enfermo, yo que sé...

              Solamente, y esto va por ti, Don, solamente, y me parece que no estoy calumniando a nadie, solamente a esa puta vaca lesbiana pedorra egoísta y estreñida se le podía ocurrir esa mierda. (A Bob) Y no pienso retirar una sola palabra, aunque sé que sois amigos suyos.

              Yo me llevo bien con todo el mundo y no soy de los que van por ahí quejándose. ¿No es verdad, Don?

              Si alguien está en contra de mí, es su problema... Yo voy a lo mío y no ando por ahí jodiendo la marrana. Pero no me gusta que me traten así.
              Ojalá les caiga una cornisa y les reviente la cabeza.

              ¿Se habrá creído esa comemierda que sus tostadas están hechas de oro macizo? Seguro que, mientras se lo zampan, están pensando : vamos a sacarle la pasta a ese cretino que se gasta el dinero con sus amigos. Me pone de una hostia... Me pone de una mala hostia que no se lo que puedo llegar a hacer.

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              • #8
                Bienvenido a casa, de David Trueba

                BIENVENIDO A CASA de David Trueba

                Félix (es ciego):

                Samuel, si tienes un momento me gustaría hablar contigo, porque es que hay algo que me corroe desde hace días.... ya se que no somos tan amigos, pero quiero que sepas que me siento muy mal con todo esto que está pasando. Yo te he envidiado todo este tiempo. Tu tienes tu chica, tu no tienes que volver solo a tu casa todas las noches y eso tienes que pelear por conservarlo.

                Joder, Samuel. Yo no te diría todas estas cosas delante de los demás, pero es que yo se lo que es la oscuridad y lo se muy bien porque vivo de lleno en ella. Pero hay mucho peor que tener que pasarte la vida masturbándote con revistas pornográficas en relieve o peor aún, sufriendo los recuerdos antiguos que se te clavan en el alma como puñales. Lo peor de todo es no sentir cerca de ti el roce de una piel de mujer y tener que despertarte todas las mañanas de tu vida completamente sólo. Te sientes tan inútil al no poder ayudar a otra persona, que empiezas a rebuscar entre las sombras a alguien que quiera compartirlo todo contigo.

                Pues yo Samuel, todas las mañanas sigo esperando todas las mañanas ese susurro delicado y sueve que me cuente al oído como es el árbol que yo se que está al final de la calle. O un atardecer. O una gota de agua que se resbala por la ventana cuando llueve. ..Y que me acompañen al cine y que me digan si la película está hecha con planos cortos o con planos generales, joder, que es uno ya no sabe a que carta quedarse con los directores de hoy en día.

                Y follar si, como no, pero sintiendo que te abrazan y que te protegen... Así que cuida lo que tienes, Samuel, porque no sabes lo afortunado que eres.

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                • #9
                  Las mujeres somos victimas de un complot urdido por mentes perversas que se reúnen en un lugar secreto y deciden lo que ellos llaman "tendencias de moda".

                  ¿Quienes son? ¿Como lo hacen?

                  Yo me imagino que llega Paco Rabanne y dice:

                  - "Veo, veo que este año se va a llevar el azul petróleo".

                  Y saltan a dúo Victorio y Lucchino:

                  - "Eso, eso. Y los jerséis sin mangas, pero de cuello alto. ¡Y que se jodan!".

                  ¡Y date por jodida!. Porque la moda no es una industria. ¡Es una secta dirigida por maricones!

                  Y de esos seres que nos odian ¿qué podemos esperar?...

                  Si nos hacen ir con estos pantalones que se abrochan en la rabadilla y nos hacen creer que vamos bien. (Creo que lo hacen para que luzcamos esos ridículos tangas que tanto molestan). O con esos otros pantalones de pata larga que van limpiando las aceras.

                  ¿Ustedes saben lo que son las fashion victims?

                  Son las mujeres que han caído en sus redes y ya no pueden escapar. Esas que cuando se acercan a un escaparate, oyen voces en su cabeza:

                  - "El poder de la moda te obliga, el poder de Dior te gobierna".

                  Realmente, yo me di cuenta del poder que tiene esta secta cuando intente comprarme un vestido rojo. Parece fácil, ¿verdad?. Un vestido rojo. Pues no.

                  ¡Porque las tiendas están en el ajo!. Son las representantes de Dior en la tierra. Y, claro, llego yo, y le digo a la dependienta:

                  - Buscaba un vestido rojo.

                  Y me suelta:

                  - ¿Rojo? Este año no viene nada en rojo. Este año viene el azul petróleo.

                  - ¿Y eso rojo de ahí?

                  - Eso es la funda del extintor, pero si quieres te la saco.

                  ¡Así es como empiezan las sectas: anulando tu voluntad! Porque, de repente, me veo diciendo:

                  - Vale, sácame uno azul petróleo de la 38.

                  Y, en ese momento, la dependienta me mira como se mira un SEAT Panda desde un todoterreno:

                  - ¿La 38? Tú estarás entre la 40 y la 42.

                  Claro, yo la mire a ella como diciendo:

                  - "Y tu estarás entre gilipollas y tonta del culo"

                  Pero le dije:

                  - Perdona, yo soy una 38.

                  - No, si ya. Pero es que este año viene la 38 ceñida, ¿sabes?.

                  Y es que ese es el segundo paso de la estrategia de la secta. Minarte la autoestima para poder dominarte mejor.

                  Ahí, yo dije:

                  - Con esto no me pillan. !Yo me pruebo la 38 aunque me la tenga que meter a rosca!

                  Y, claro, te miras al espejo y lo que ves es. Una morcilla. Una morcilla
                  azul petróleo.

                  Y digo yo:

                  - Si en todo el mundo un metro es un metro y un kilo es un kilo, ¿por que la talla 38 no es siempre la talla 38?

                  Tú vas al Carrefour y la talla 38 se la puede poner King África y, sin
                  embargo, te vas a Versace y la 38 no se la pone ni Melody.

                  Total, que hice lo que hacemos todas: llevármelo.

                  Si, porque pensé lo que pensamos todas:

                  - "Así me obligo a adelgazar. Me obligo a adelgazar."

                  ¿Seremos idiotas?

                  A las dos semanas te estas obligando a regalárselo a tu sobrina. ¡Es como comprarte unos zapatos del 34 para obligarte a que te encoja el pie!.

                  Pero es que ese es otro de los síntomas de que estas entrando en la secta:

                  Someterte voluntariamente al sufrimiento físico. Aunque, a veces, cuando todavía no estas abducida del todo, consigues tener un momento de lucidez y decir:

                  - "No, no me lo llevo".

                  Y, entonces, esa enviada del mal que es la dependienta te dice la frase definitiva:

                  - Llévatelo, no seas boba, ¡que lo puedes devolver!

                  ¡Y lo compramos! Como lo puedes devolver. Eso es como comerte un trozo de moqueta: ¡como lo puedes devolver!.

                  Así que volví a casa con mi vestido azul petróleo de la 38. Me lo pongo y le pregunto a mi marido:

                  - ¿Como me queda?

                  - Pequeño.

                  - ¿Si? ¿Me marca mucho?.

                  - Te va a hacer llagas.

                  Ahí me dije:

                  - "Maribel, contente. Esta es otra prueba. La secta de a moda quiere que rompas lazos con tu entorno".

                  - "¡No, no van a poder conmigo!".

                  Me lance a la calle y no pare hasta que encontré el único vestido rojo que quedaba en toda la ciudad.

                  Cuando lo vi, dije:

                  -"¡Me lo compro! ¡Que le den a Paco Rabanne. Y que Victorio le de a Lucchino!"

                  ¡Ja! Y salí de la tienda triunfante, con mi vestido rojo. Pero la alegría me duro dos escaparates. Es algo que nos pasa a todas las mujeres. De repente, se te viene el mundo encima:

                  - "****, ¿y que hago yo con un vestido rojo, si este año lo que se lleva es el azul petróleo?"

                  Oye, que no pude pegar ojo en toda la noche. Tuve unas pesadillas.

                  Estaba yo en una misa negra, atada de pies y manos, y los grandes gurus de la moda, rodeándome como en Poltergeist:

                  - "Maribeeeel. Veeen hacia el glamouuuuur."

                  Total, que me desperté, empapada en sudor y dije:

                  - "!Vale, esta bien! !Me rindo!".

                  Me unté entera con vaselina para que me entrara el traje, y me presente en la boda de mi amiga Jessi, vestida de azul petróleo.

                  Cuando llegue a la iglesia me encontré con que íbamos todas iguales...

                  Allí había más azul petróleo que en una playa del golfo Pérsico.

                  Ahí te das cuenta de que te han captado, has entrado en la secta, y a partir de ese momento honraras a Victorio y a Lucchino, no nombraras a Chanel en vano y amaras a Dior sobre todas las cosas.

                  Comentario


                  • #10
                    American History X, de Tony Kaye

                    Monólogo de Eduard Norton en "American History X" arengando a un grupo de skin-heads nazis antes de asaltar una tienda de chinos:

                    "Hay que abrir los ojos. Hay mas de 2 millones de inmigrantes ilegales que duermen hoy en este estado. El estado se gastó 3000 millones de dolares el año pasado en servicios para una gente que no tiene ningun derecho a estar aqui. 3000 millones de dolares. 400 millones de dolares solo para encerrar a una panda de inmigrantes ilegales criminales quer unicamente entran en este pais porque el puto INS decide que no merece la pena vigilar el paso de delincuentes fichados. Que más da? Al gobierno le importa tres cojones.

                    La política de fronteras es de risa asi que no es de extrañar que al sur del pais sé rian de nosotros; de nuestras leyes. Si. Todas las noches miles de esos parasitos se cuelan por la frontera copmo si una puta piñata hubiese explotado. No os riais! Esto no tiene nada de gracia, esto afecta a vuestras vidas y a la mia. Afecta a los americanos decentes y trabajadores sin culpa y se llevan el palo porque a su gobierno le importan mas los derechos constitucionales de una gentuza que no son ni ciudadanos de este pais.

                    En la estatua de la libertad pone "Dadme a los cansados, hambrientos y pobres" Pues son los americanos los cansados, hambrientos y pobres, y hasta que no puedan arreglar eso que cierren el puto grifo. Porque estamos perdiendo el derecho a buscar nuestro destino. Estamos perdiendo nuestra libertad para que una panda de putos extranjeros puedan venir a explotar nuestro pais.

                    Y no es algo que esté pasando lejos, no es algo que esté pasando en sitios donde no podamos hacer nada, está pasando aqui mismo, en nuestro propio barrio, está pasando en ese edificio de ahi. Archie Miller tenía esa tienda desde que eramos crios. Dave trabajaba ahi, Mike trabajaba ahi. Archie la palma y ahora un puto coreano la compra, despide a estos tios y nos hunde porque ese mierda a contratado a cuarenta putos ilegales. Veo toda esta basura delante y me cabrea que nadie haga nada, os juro que me pone de muy mala ostia.

                    Mirad a vuestro alrededor, esto ya no es nuestro puto barrio, es un campo de batalla. Tomad una decisión. Decidme, ¿nos vamos a quedar a un lado mirando en silencio como violan a nuestro pais? ¿Vamos a levantarnos y hacer algo? ¡Joder que si vamos a hacer algo!"
                    sigpic

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                    • #11
                      El mendigo, de Sam Shepard

                      ¿Podrías darme una pequeña parte de ti? Sólo estoy pidiendo la parte más diminuta, sólo lo bastante para desplazarme de aquí a allí.

                      Podrías darme algo, cualquier cosa, aceptaré lo que sea.

                      ¿Podrías poner tu mano en mi cabeza? ¿Podrías rozarme el brazo? ¿Podrías acercarte lo bastante para que yo pudiera sentir que fueras a abrazarme?

                      ¿Podrías tocarme con tu voz? ¿Soplar tu aliento en mi dirección? ¿Te importa que te mire a la cara? ¿Te importa que camine detrás de ti? ¿Me dejarías seguirte a distancia?

                      Si tuviera algo de valor te lo daría. Si hay algo de mí que quieres, tómalo. Pero no pienses que soy de esta manera con todos. Casi nunca soy así. De hecho, normalmente es al revés. Hay muchas personas que les encantaría tener una conversación conmigo, incluso hay quienes me preguntan si pueden caminar detrás de mí. Así que no pienses que estoy completamente solo/a, porque no lo estoy. De hecho, eres tú quien podría usar un poco de compañía. ¿Cómo has podido pensar que tienes algo que darme? Tengo todo lo que necesito, y lo que no tengo, sé donde conseguirlo, cuando yo quiera, en el medio de la noche, en medio de la tarde, a las cinco de la mañana. De hecho, ahora mismo, estoy perdiendo mi tiempo, simplemente hablando contigo.

                      De la obra El Mendigo, de Sam Shepard.

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                      • #12
                        De qué se rien las mujeres, de Joaquín Oristrell

                        ¿DE QUÉ SE RIEN LAS MUJERES?
                        Joaquín Oristrell

                        Graci: ¿Por qué? ¿Te da risa? por que me conoces y diga lo que diga no me vas a tomar en serio. Si, ya sé que soy graciosa, sí nací con gracia. Hasta me llamo Gracia, que cachonda…
                        Todo el mundo dice que suerte tienes, pero es un drama, porque lo de hacer reír está muy bien, pero nadie te toma en serio.
                        Nina es una tía joven, que sueña con ser actriz. Tengo la edad y entiendo el problema y cuando digo esas palabras las siento de verdad, pero luego no sé que coño pasa que suenan como de mentira. Pero si puedo hacer reír también puedo hacer llorar ¿o no? ¡Pues estoy hasta los cojones de que la gente que me reconoce ya se acerca a mi riéndose como imbéciles! Antes de hablar ya les hago gracia.
                        Hay veces que me quedo como un palo expresamente y todavía se ríen el doble ¿qué pasa, qué solo soy un chiste con un buen par de tetas?....
                        Además me acaba de bajar la regla.

                        Comentario


                        • #13
                          ENTRE EL AMOR Y EL ODIO (o Monólogo de Romeo)

                          Maldita sea mi suerte. ¿Cómo es que entre todas las mujeres del planeta, justamente vine a caer herido de muerte por mi enemiga? Por la hija del hombre al que más odia mi padre, la hija de la mujer a la que más compadece mi madre.

                          No, no y mil veces no. Hado infernal que me acechas a donde quiera que voy. ¿No estaba yo feliz enamorando a Rosalía? ¿Acaso no me deleitaba yo intentando ganar su afecto? ¿No sufría hasta lo indecible al recibir sus rechazos? ¿No era eso amor?

                          Y no, no lo era. En mala hora llegó Eros a mostrarme lo que era el amor. Una mirada bastó. Y olvidé el nombre de Rosalía. Y olvidé el "amor" que sentía por ella. No me tomó más, la flecha del juguetón Cupido se clavó en mi corazón con un ímpetu sobrenatural. Bastó escuchar su voz de gorrión y ver sus ojos tristes y reflexivos, para que yo me olvidara de toda mujer que estuvo jamás entre mis brazos.

                          Y Cupido, oh grandísimo bribón, la hirió también. Sin embargo su herida no es tan profunda como la mía, a fe mía que no lo es. Y no sé que más hacer. Me estoy volviendo loco, loco de amor pero también de odio. Un odio hacia su sangre. Un odio a su apellido. Maldita la hora en que nací Montesco. Aborrezco mi nombre y aborrezco su nombre. El nombre más dulce, mi amada Julieta, un nombre que es música de los ángeles a mis oídos. Y así el amor se funde con el odio, cuando digo su nombre completo: Julieta Capuleto.

                          Yo renunciaría a mi nombre, a mi estirpe, a mi herencia. Dejaría de ser Montesco, dejaría mi amado terruño si tan solo pudiera llevarla conmigo. Partir lejos, donde nadie conozca nuestros apellidos y vivir las mieles de este amor que nos atormenta por lo que el mundo tiene que decir sobre él. Oh Amor te odio, oh enemigo te amo. ¿Ha conocido la humanidad una contradicción más grande en toda su historia?

                          Pero no, todo lo anterior es palabrería absurda. Como dije antes, ella siente amor, pero un amor juvenil nada más. Algo pasajero. Le es más caro su apellido, su sangre, su gloriosa estirpe. Prefiere ella esto a todo lo que le ofrece mi atormentado corazón.

                          Así sea pues. Que Romeo se va de este lugar, a un país lejano, de extrañas costumbres y de extravagantes idiomas. Que Romeo se va con las alas rotas, con el corazón destrozado y con el alma en pena. Pero por lo menos conserva lo más grande que habría sacrificado por Julieta: SU APELLIDO.

                          CAMINO ME ENTREGO A TI. NO TENGO A DONDE IR, Y A DONDE VOY NADIE ME ESPERA. QUE EN TUS SENDAS OLVIDE YO ESTE AMOR TAN INCONTROLABLE, O ENCUENTRE YO LA CALMA QUE EL SEPULCRO OTORGA A LOS MORTALES. LLÉVAME PUES A LUGARES EXTRAÑOS, A PAÍSES DONDE NADIE CONOZCA A LA DUEÑA DE MI VIDA. DONDE NADIE CONOZCA A JULIETA CAPULETO........ Y DONDE NADIE ME LA RECUERDE JAMÁS

                          Comentario


                          • #14
                            El mercader de Venecia, de W. Shakespeare

                            Lanzarote:
                            ¡Ciertamente, mi conciencia me dejará escaparme de este judío, mi amo! El demonio está a mi lado y me tienta diciéndome: "¡Chepa, Lanzarote Chepa!" o "¡Buen Lanzarote!" o "¡Buen Chepa!" o "¡Buen Lanzarote Chepa, usa las piernas, echa a correr y escápate!" Mi conciencia, muy prudentemente me dice: "No, honrado Lanzarote; no, honrado Chepa" o, como antes decía: "Honrado Lanzarote Chepa, no corras, da una patada a eso de escapar por pies". Pero el valientísimo demonio me agarra por el cuello: "¡Corre!" dice el demonio, "¡Fuera!" dice el demonio, "¡Y echa a correr!". Mi conciencia, echándoseme al cuello de mi corazón me dice: "Honrado amigo Lanzarote Chepa, tú que eres hijo de un hombre honrado" o, mejor dicho, de una mujer honrada, porque mi padre tenía cierta inclinación, tenía una especie de regusto. Bueno, mi conciencia me dice:"No te muevas", dice mi conciencia;"¡Muévete!", dice el demonio; "No te muevas", dice mi conciencia;"¡Muévete!", dice el demonio. "¡Conciencia!", digo yo, "me aconsejas bien". "¡Demonio!", digo yo, "me aconsejas bien". Si me dejase guiar por mi conciencia, me quedaría con el judío, que, Dios me perdone, es una especie de diablo. Y si me escapase del judío, me estaría dejando guiar por el demonio, que, perdonad vosotros, es el diablo en persona. Pero el judío es la misma encarnación del diablo, y en mi conciencia, mi conciencia no es más que una especie de mala conciencia aconsejándome que me quede con el judío. El demonio me da un consejo más amistoso. Echaré a correr. Demonio, mis talones están a tus órdenes. Echaré a correr.

                            Comentario


                            • #15
                              Uno de los nuestros, de Martin Scorsese

                              UNO DE LOS NUESTROS, de Martin Scorsese

                              "A todos nos era muy fácil desaparecer. Mi casa estaba a nombre de mi suegra, los coches estaban a nombre de mi mujer, mis carnets de la Seguridad Social y de conducir eran falsos, nunca votaba, nunca pagaba impuestos. Mi certificado de nacimiento y mi ficha de la policía eran las únicas pruebas de que estaba vivo.

                              Lo que más me costaba era dejar aquella vida. Me gustaba esa vida. Nos trataban como a estrellas de cine peligrosas, teníamos todo sólo con pedirlo, y nuestras mujeres, madres, hijos, todos disfrutábamos de lo que hacíamos. Tenía bolsas de papel llenas de joyas apiladas en la cocina, tenía un azucarero lleno de coca junto a la cama.

                              Podía tener todo lo que quería con una simple llamada de teléfono. Coches, las llaves de una docena de apartamentos en toda la ciudad, apostar veinte o treinta mil dólares en un fin de semana y luego gastar las ganancias en una semana o pedir prestado para pagar al corredor de apuestas.

                              No importaba; eso no significaba nada. Cuando no tenía un centavo en el bolsillo iba y robaba más. Controlábamos todo. Untábamos a la bofia, untábamos a abogados, untábamos a los jueces, todo el mundo ponía la mano, y por ese motivo todo podía comprarse. Y ahora todo se acabó.

                              Eso es lo más duro: que hoy todo es distinto. No hay aliciente. Tengo que esperar como todo el mundo, ni siquiera me mandan comida decente. Nada más llegar aquí pedí spaghettis con salsa marinera y me trajeron macarrones con ketchup. Soy un don nadie: y tengo que vivir el resto de mi vida como un gilipollas."

                              Comentario


                              • #16
                                Tanger Bar, de Miguel Sánchez Ostiz

                                Miguel Sanchez Ostiz TANGER BAR

                                La ville est inscrite dans le cercle de la baie
                                et dans le cercle du casino,
                                come une corne,
                                ou l'abondançe s'ecoule par le petit bout.
                                (Paul Morand)

                                "¿A qué remover viejas historias? ¿Qué puede ahora importarte a ti eso? Ni a mi.No tiene sentido."El Negro",¡Ja!,bueno,no sé,a ti puedo contártelo,aunque no sé bien por que te interesas ahora por él.

                                Un poco tarde,¿No crees? Ademas,tú no le conociste realmente, ¿A quién conociste,tú? Y ahora apareces aquí como un fantasma... ...tú,"Mon cher amì,nunca tuviste gran cosa que ver con él.Si me dijeras Altube...
                                ¿Te acuerdas de él?... ...o el mismo Muguiro con quien segun dices te encontraste ayer noche, un patán por cierto, un asqueroso patán, que hizo de él lo que le dio la gana. ¿Pero tú? Tú siempre estuviste al margen.Nuestro silencioso "minet". Aquel tipo no era nadie,nada.Se acercaba a nosotros en busca de unos clientes seguros. Si,amigo mio,de dónde te crees que salían nuestras golosinas. De donde podían conseguirlas. Y por entonces de aquella basura que era lo que más cerca tenía. Muguiro,el Negro,basura. Claro que ni tu ni nadie os preocupasteis nunca por saber nada. El negro,a través nuestro,a través de Muguiro y a través de mí, podía encontrar unos expedientes que le permitían seguir sobreviviendo en un mundo en el que no tenía sitio alguno. Lo mejor para él era no estar en ninguno... ...era confidente de la policía. Yo creo que lo sabía toda la ciudad. Luego se dijo que le habían dejado salir o habían conseguido que saliera de prisión o que no le habían echado encima un marrón con tal de que fuera informador. Tú nunca has estado en prisión y no sabes lo que es eso. De forma que le toleraban sus ocasionales raterías... y no sólo de asuntos políticos,también de las otras andanzas o malandanzas de esta ciudad.
                                Nunca sospechamos que pudieras marcharte por tan poca cosa."
                                "El caso es que en esta ciudad estábamos, y estamos, todos fichados, por unos y por otros. Altube por maricón,Muguiro por contrabandista, aunque ya supieran o sospecharan que se dedicaba a traficar con todo lo que podía. Y yo, yo, ¿por que estaría fichado? Es igual. Ha pasado tanto tiempo. Por consumidor de droga, por pervertidor de la juventud, sigo preguntándome qué haces ahí sentado, por bujarrón también... ...y yo que sé por subversión quizás. Y los otros igual. Todos. Controlados, fichados, espiados, delatados de continuo, pasando día a día, linea a linea, anotación tras anotación, a engrosar una ficha. Una ciudad demasiado pequeña ésta. Claro que no toda mi vida estuvo aquí...
                                http://www.youtube.com/watch?v=F2nWODrhOtM

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                                • #17
                                  Mi vida sin mi, de Isabel Coixet

                                  Muchas gracias, chicos. Me alegra que os haya parecido tan buena idea. Aqui dejo otro...
                                  De "Mi vida sin mi", de Isabel Coixet:

                                  Ana graba un mensaje para su amante mirando a una cámara que está en el centro de la habitación:

                                  Querido Lee, imagino que cuando te llegue esta cinta sabrás que he muerto y en fin, esas cosas… A lo mejor estás enfadado conmigo, o dolido, o triste, o hecho polvo o todo junto… Sólo quiero que sepas que me enamoré de ti, que no me atreví a decírtelo porque pensé que de alguna manera lo sabías y no creía que tuviera tan poco tiempo… bueno, tiempo es la única cosa que no me ha sobrado últimamente… La vida vale más de lo que crees, amor mío, eso lo sé, porque tú llegaste a enamorarte de mí, sólo viendo un, ¿cómo era?, ¿un diez, un cinco? Quizás si me hubieras conocido del todo no te hubiera gustado… O me hubieras querido a pesar de todo, ya no lo sabremos…

                                  Ah, una última cosa, por amor de Dios, Lee, pinta las paredes de tu casa y compra muebles, ¿me oyes? No quiero que la próxima mujer que lleves a casa se lleve una idea equivocada y salga corriendo, no todas están tan mal de la cabeza como yo. Me encantó bailar contigo.

                                  Comentario


                                  • #18
                                    Expreso de medianoche, de Alan Parker

                                    EXPRESO DE MEDIANOCHE

                                    Billy:

                                    ¿Cuál es el crimen? ¿Y cuál es el castigo? La respuesta parece variar de un lugar a otro, de un momento en el tiempo a otro. Lo que es legal hoy, mañana es ilegal porque una sociedad lo decreta así; y lo que es ilegal hoy, mañana es legal porque todo el mundo lo hace y no van a meter a todos en la cárcel. Yo no estoy diciendo que esto esté bien o mal. Es así tal cual es... Pero llevo 3 años y medio en vuestra prisión y creo que he pagado por mi error y si hoy su decisión es sentenciarme a más años, yo... yo.... Sabéis, mis abogados me decían “Tranquilo Billy, no te desesperes, no te enfades, si eres bueno lo más seguro que pueda conseguir el perdón, una amnistía, una prorroga, esto lo otro y lo de más allá”
                                    Bueno, pues esto lleva así 3 años y medio... Y yo he estado tranquilo, he sido bueno y ahora me estoy cansando de ser tan bueno porque ustedes me hicieron creer que me quedaban 53 días...
                                    Colgasteis esos 53 días delante de mis narices y me los quitasteis!
                                    Ojalá... Estuvierais aquí, en mi lugar, de pie y sentir... lo que se siente... porque sabríais algo que desconocéis... el significado de la palabra compasión. Y sabríais que el concepto de cualquier sociedad está basada en la calidad de su compasión, de su justicia, de ser justos... Pero supongo que eso es como pedir a un oso que cague en un water... Para ser una nación de cerdos me parece gracioso que no os lo comáis. Que os follen. Sentenciarme. Jesús perdonó a los bastardos, pero yo no puedo. Os odio. Odio vuestra nación. Odio vuestra gente. Y me follo a vuestros hijos e hijas... porque todos sois unos cerdos.

                                    Comentario


                                    • #19
                                      de Paulo Coelho

                                      De Paulo Coelho...

                                      María en su habitación de hotel en Copacabana, el día que conoció al suizo:

                                      "Todo me dice que estoy a punto de tomar una decisión equivocada, pero los errores son una manera de reaccionar.
                                      ¿Qué es lo que el mundo quiere de mi? ¿Que no corra riesgos? ¿Que vuelva al lugar del que vengo, sin valor para decirle sí a la vida?
                                      Ya reaccioné equivocadamente cuando tenía once años y un niño me pidió un lápiz prestado; desde entonces, entendí que a veces no hay una segunda oportunidad, que es mejor aceptar los regalos que el mundo nos ofrece. Claro que es arriesgado, pero ¿será el riesgo mayor que un accidente del autobús que tardó cuarenta y ocho horas en traerme hasta aquí? Si tengo que ser fiel a alguien o a algo, en primer lugar tengo que ser fiel a mí misma. Si busco el amor verdadero, antes tengo que cansarme de los amores mediocres que encuentre. La poca experiencia de vida que tengo me ha enseñado que nadie es dueño de nada, todo es una ilusión, y eso incluye tanto los bienes materiales como los bienes espirituales. Aquel que ya perdió algo que daba por hecho (algo que ya me ha ocurrido tantas veces) al final aprende que nada le pertenece. Y si nada me pertenece, tampoco tengo que perder mi tiempo cuidando cosas que no son mías; mejor vivir como si hoy fuese el primer o el último día de mi vida."

                                      Comentario


                                      • #20
                                        Maridos y mujeres, de Woody Allen

                                        "… Harriet Harmon. Me avergüenza confesarlo, pero Harriet Harmon sigue siendo, fue… el gran amor de mi vida. Tuvimos una relación muy apasionada. Yo la quería con todas mis… fuerzas y, bueno, hacíamos el amor en todas partes. Era sexualmente devoradora. Hacíamos el amor en los ascensores, entre los arbustos y… en casa de otra gente. En las fiestas nos escondíamos en el cuarto de baño y, me avergüenza confesarlo, cuando estábamos en el asiento de atrás de un coche ella, ella… nos tapaba con el abrigo y entonces, me cogía la mano de pronto y se la metía entre las piernas. Era realmente… tremenda. Y bueno, era…extremadamente, extremadamente… libidinosa. ¿Entiende lo que quiero decir? Era, era… quería hacer el amor con otras mujeres, y durante una temporada empezó a drogarse. Tomaba, rompía esa cosa que… se esnifaba en el momento de tener un…orgasmo. En fin, para mi fue… toda una educación. Yo estaba fascinado, ¿sabe?, estaba completamente loco por ella. Y bueno, al final (risitas) acabo en un Psiquiátrico. No tiene nada de graciosos, claro. Fue muy triste. Era… bueno… estupenda, pero… pero estaba como una cabra. Mire, Yo siempre he tenido… debilidad por…lo que yo llamo “Mujeres Kamikaze”… porque, ah, son… las llamo Kamikaze porque, bueno se estrellan con el avión. Son autodestructivas. Pero se estrellan contigo y tú te mueres con ellas. Pero mientras haya un reto, mientras haya muy pocas posibilidades de que la cosa resulte, o ninguna, algo se estimula en mi imaginación. Tal vez porque soy escritor. Algún elemento dramático o estético entra en juego y me siento atraído hacia esa persona. Y si hay una cierta atmósfera dramática, entonces casi al momento me enamoro de la persona, me enamoro de la situación en cierto modo. Y, la verdad, no me han ido muy bien las cosas. Nada bien que digamos…"

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                                        • #21
                                          Monólogo del romántico empapado

                                          Tu ojo izquierdo recibió el pinchazo. Lo sentiste -los ojos son muy sensibles- y cayó en la acera, ante tus pies, rodó como treinta centímetros, según pudiste calcular con tu ojo derecho, hacia adelante, perdió el impulso inicial de la propia caída y comenzó a detenerse lentamente. Asombrado, tuerto y horrorizado, observabas cómo perdía velocidad, pero el rodar de tu ojo por la acera de todos modos te parecía interminable, creías que el recorrido concluiría cuando tropezara con el mínimo polvillo, con cualquier cosa, con una piedrecilla o con la hoja de otoño que, aunque pudiste verla con un solo ojo, te impresionó tanto, a pesar del pánico. Sin embargo, aunque parecía que no podría vencer el obstáculo, que dejaría de rodar, como si estuviera ya cansado porque eran demasiados contratiempos para un ojo rodando por la acera, daba dos, tres vueltas más. Ya se detiene, pensabas, ya se detiene, y daba otra, la que parecía imposible. Al fin, efectivamente se detuvo y la pupila de tu ojo en la acera quedó mirando hacia la pupila de tu ojo en la cuenca. Te vino en ayuda, en instante tan trágico, tu generoso sentido del humor y le dijiste a tu ojo desafortunado: ¡qué suerte que no usamos espejuelos!, si no se hubiera caído el cristal también y ahora se interpusiera entre tú y el ojo con que te miro, el cristal caído y el cristal que me quedaría en el ojo que me queda en la cuenca. Te pareció entonces que el ojo de la acera había recibido el mensaje, que sonreía como a veces sonríen los ojos cuando están en el rostro y el corazón les envía el efecto de una profunda y estrepitosa alegría, pero recordaste el sonido de tu ojo al caer y te pusiste triste. Había sido un sonido breve y húmedo y, no obstante, de un plaff imperecedero. Eso sí preferiste olvidarlo, borrarlo. Te pusiste a imaginar, con el propósito de borrarlo, olvidarlo, ayudado por tu fantasía, hasta en esta circunstancia más poderosa que la de tus contemporáneos, cómo luciría tu ojo mirando desde la acera los ojos, ¿quién sabe si negros?, de mujer que pasara junto a él, y ambos, tu ojo caído y el de la cuenca, sonrieron nuevamente hasta que te asaltó al cerebro la posibilidad de que esa mujer también viniera con sombrilla. Entraste otra vez en el horror. ¡Nooo!, gritaste, y el hombre que leía el periódico cerca de ti y el que contaba el dinero y el que enamoraba a la muchacha, todos, te increparon, Señor, cállese, vaya a gritar a su casa. Esta reprimenda te deprimió y te auxilió, de cierta manera, para alejarte del horror, de la meditación acerca de la posibilidad de la sombrilla. La gente, pensaste, utiliza eficaces recursos para ayudar a las personas que han perdido un ojo y esto, para un individuo como tú, sensible, inteligente, informado, resultó interesante. Fue un imprevisto estímulo a tu sentido de observación. Sentido de observación, pensaste, de observación. Te pusiste contento, contento hasta la euforia, ahora podrías observarlo todo desde distintos puntos siempre que, por supuesto, mantuvieras el sosiego. Podrías observarlo todo desde abajo, con el ojo de la acera, desde arriba, con el ojo de la cuenca, pero el ojo de la acera no mostraba intención de moverse, de entornarse como antes, no mostraba entusiasmo, pero no te importó mucho. Después de todo, es mejor, pensaste, tener alternativas, opciones, en fin, la posibilidad de otro punto de vista. Te sentiste por primera vez feliz, aunque tuvieras que quedarte parado ahí, inmóvil, para toda la vida, y en tu casa se preocuparan se preguntaran por ti o cualquier amigo que pudiera pasar te preguntara ¿qué haces ahí parado, en medio de la acera? Y, después, al descubrir que te faltaba un ojo, que estabas tuerto, te dijera, como si tú no lo supieras, pues tus amigos te conocen bien, has perdido un ojo. Tu respuesta sería rotunda, pero tengo dos puntos de vista. Pensaste entonces que, si seguías envejeciendo todos los días, después de varios años, tus dos ojos, el de la acera y el de la cuenca, necesitarían espejuelos. Este imperativo te puso nervioso, te crearía complicaciones porque tú no querías mover nunca más tu ojo de donde había caído, no querías ir a un oftalmólogo con los dos y no dejarías solo al de la acera. Te pusiste triste otra vez porque los oftalmólogos, lo sabías, no serían tan generosos como para venir a ver tu ojo a la acera. De cualquier forma, pensaste, es mejor respetar el destino de este ojo mío. Si la ceguera llega, nos encontrará aquí. Esta meditación, durante la cual no tuviste en cuenta otras posibles dificultades o algunos imponderables que pudiera ocasionarte tu decisión, te permitió comenzar a recibir como una fortuna lo que para otro cualquiera hubiera sido una desgracia. Y, aunque la indiferencia de los demás no te agradaba, te tranquilizaba saber que nadie se aglomeraría junto a ti, que nadie preguntaría nada. Te sentirías sin incertidumbre, feliz, junto al muro largo de la larga acera, frente a tu ojo, como tú, desprevenido. No pensaste más en la posibilidad de que la mujer que viniera, si hubiera de venir, traería sombrilla hasta que levantaste la vista de tu ojo derecho y notaste que un hombre se acercaba, apurado, y miraba serio al ojo de la cuenca y dispuesto a pasarle por arriba a tu ojo de la acera. Por supuesto que no te apartarías y no te apartaste. No se trataba de un asunto de elegancia. Miraste, con tu ojo de la cuenca, seriamente al hombre. Se te encimó, lo empujaste por el pecho y cayó hacia atrás, de espaldas, pero cuando miraste hacia el suelo, viste que había aplastado a tu ojo de la acera, a tu otro ojo, que ya no te miraba. El hombre se levantó y huyó. Comenzó a llover nuevamente, igual que cuando te sacaron el ojo, y las personas que iban y venían comenzaron a abrir otra vez las sombrillas. Las que se acercaban por detrás no te preocupaban, pero la hilera de tres o cuatro cuadras de largo de las que se acercaban por delante, con sus abiertas sombrillas negras bajo la lluvia gris, te causaban tal pánico que no podías moverte o no se te ocurrió algo tan sencillo como ponerte de frente al muro. Sólo te inclinabas hacia un lado cuando la hilera de personas con sombrillas corría a intervalos, sin embargo casi constantemente tenías que estar inclinándote hacia abajo porque eran de distintas estaturas. Todas pasaban chorreando agua, sin mirarte, como si no estuvieras tú allí, empapado, tembloroso, bajando y subiendo tu cara de tuerto para esquivar tantas sombrillas negras, pero tú estabas allí, así, lleno de pánico, y esperabas que llegara una persona no menos apurada y se parara, se parara con su sombrilla blanca o de otro color, junto a ti, y te la brindara, te brindara su sombrilla para hablar, detenidos los dos bajo la misma sombrilla y la misma lluvia, sobre los puntos de vista diferentes y sobre las hileras, y mirarla y mirarla con el ojo que tenías en la cuenca y con el otro, que se iba en el agua por la acera.

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                                          • #22
                                            Las flechas del ángel caido, de J. Sanchís Sinistierra

                                            Selma, una mujer de cerca de 30 años:

                                            Hola, Mayra... ¿Me reconoces? ¿Te acuerdas de mí? Soy Selma, tu hermana... ¿Me reconoces? No puede ser que no te acuerdes, mírame bien, no cierres los ojos, por favor, tienes que recordarme... Soy Selma, tu hermana mayor, la que te contaba cuentos, la que te cantaba "Yesterday", ¿te acuerdas?, que tanto te gustaba... Aún la canto a veces, cuando estoy triste. ¿Quieres que te la cante ahora, para ayudarte a recordar, a recordarme? ¿No? ¿Qué... qué quieres decir, con ese gesto? (PAUSA) Estábamos muy preocupados, tanto tiempo sin saber de ti... Yo llevo tres semanas sin ir a trabajar, sólo buscándote, ha sido horrible, pensábamos... Y ahora, esto... ¿De veras no te acuerdas de nada, ni de quién eres, ni de mí, ni de...? Mira: ¿no te dice nada esta pulsera? Me la hiciste tú, ¿te acuerdas?, en Chipre, con aquellas fibras que vendían las pescaderas... Y luego, cuando los chicos ingleses nos estuvieron siguiendo toda la tarde y yo... (PAUSA) ¿Qué te ha pasado? ¿Dónde has estado todo este tiempo? ¿Te fuiste por culpa de Toni, porque Toni me dijo que tú...? Bueno, no importa. El caso es que estás aquí, que te han encontrado, y que estás bien, y que... ¿Qué pasa? ¿Por qué te ríes? ¿Te estás riendo? Mayra, por favor, hablame, dime algo, no te hagas la... Estoy segura de que me reconoces, de que sabes quién soy: Selma, tu hermana, la caníbal, ¿te acuerdas? (RÍE. CAMBIA LA VOZ) ¿De quién son estos pies que me voy a comer? ¡Hamm, hamm...! ¿Y estas orejitas tan sabrosas?... No, perdona: no te asustes... Estaba jugando, era nuestro juego, ¿recuerdas? Selma la caníbal... y Mayra, la exploradora del África misteriosa... (PAUSA) ¿Qué son esas cicatrices? ¿Cómo te las hiciste? Me han dicho que te encontraron en... en un vertedero, cerca del Carey, andando a gatas, vestida de Arlequín... o algo parecido: un traje hecho de harapos de colores. Y que llevabas una flecha, una flecha pequeña, sin quererla soltar por nada del mundo... ¿Es eso? ¿Eso que llevas ahí envuelto? ¿Me la dejas ver? Puede que sirva para ayudarte a recordar. Toni me contó que te había traído un souvenir del Brasil. No me dijo qué, pero quizás fuera una flecha... esa flecha... ¿Me la dejas ver?... No, no te preocupes: no te la iba a quitar, sólo verla... Pero no importa. (PAUSA) Eso dice el doctor: que te encontraron en el vertedero del Garey... Pero la enfermera tiene otra versión, y no sé a quién creer, es tan rara esta clínica... Quizás tú lo recuerdes, eso por lo menos: dónde te encontraron. Si me lo dices y vamos hablando de lo más reciente, quizás poquito a poco, retrocediendo, llegaremos juntas a lo que has olvidado... Por ejemplo: a tus estudios. Te gustaba tanto la Antropología... Y querías ir a Panamá, ¿te acuerdas?, incluso antes de acabar la carrera, para hacer trabajo de campo con los indios kuna... ¿Se llaman asi, kuna, los indios esos? ¿Que viven en las islas... y en el istmo, entre Colombia y Panamá? (PAUSA) ¿No te despiertan nada, esas palabras? Antropología, indios kuna, Lévi-Strauss, Colombia... ¡el profesor Ardas! ¿Te acuerdas del profesor Ardas, que te enamoraste de él en primero? Con aquel aire de aventurero... que sólo le faltaba ir a las clases con el sombrero "salacot" puesto... (RÍE. SERIA) No, perdona: era un tipo sensacional... y tú estudiabas como una loca para, que se fijara en ti. Y tanto que se fijó, ¿eh, hermanita?, que ya en tercero no paraba de encargarte trabajos extra... Dime la verdad, Mayra: ¿te lo tiraste... o todo fue un idilio intelectual? ¿No quieres decírmelo... o es que tampoco lo recuerdas? ¿Se te ha borrado todo aquello, también? ¿El profesor Ardas, y los compañeros, y la Universidad, y los...? ¿Qué pasa? ¿Por qué me miras el pecho? ¿Es el escote? No llevo tanto... ¿Esto? Es una gargantilla de la abuela... ¿Te acuerdas de la abuela? No: eras muy cría cuando murió... Pero, bueno: ¿qué les pasa a mis pechos? ¿Por qué los miras así? No hace ni un mes que me los viste, ¿recuerdas?, en la piscina del tío Víctor, por su cumpleaños... Y tampoco él nos quitaba los ojos de encima, viejo verde... Pero tú... ¿O es la blusa? ¿El color? ¿Te recuerda algo? ¿Estás empezando a...? ¿Es el color? ¿Qué colores había en tu vestido de Arlequín?

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                                            • #23
                                              Voy de boda (El club de la comedia)

                                              Voy de boda. El club de la comedia.

                                              Estoy un poco fastidiao'. Acabo de recibir una invitación de boda, ya me dirán si no es para estar jodido. ¡Será posible! ¡Es que se te queda la misma cara que cuando te llega una multa! ¡Hale, a soltar pasta!
                                              Porque hay que ver como se desbarra en las bodas. Sobre todo las mujeres, que no solo se disfrazan de paquete de caramelos, algunas hasta se ponen fiambrera en la cabeza, que las ves y dices: "¿Mamá? ¿Eres tú o el soldado Ryan?".

                                              Lo más raro es ese bolsito diminuto que llevan todas, "¡Anda, una almeja metálica!". ¿Que llevan ahí, una compresa extraplana? Sin alas, claro, porque asomarían. Si es que es muy fuerte eso de las bodas.

                                              Una de las cosas que mas odio de las bodas son las esperas: ¡te tiras media hora en la puerta de la iglesia con las manos sudando llenas de arroz, que cuando salen los novios, lo que les tiras es arroz a la cubana...! Ahora, que los peores son los niños, que tiran el arroz a la cara, con una mala hostia: "En el ojo, macho", le he dao' en el ojo....". Y el novio, ahí, aguantando.

                                              Odio las bodas. Yo, en la ultima no conocía ni a la que se casaba y cuando fui a darle el beso de rigor, me tuve que presentar:

                                              - Soy Floren, el hijo de la tía Tere, la que no se habla con el abuelo.
                                              - Ah, encantada, gracias por venir.

                                              Si es que da igual, la novia no se entera, va como drogada, le podría haber dicho:

                                              - ¿Me prestas un par de kilitos para la entrada de un piso?
                                              - Ah, encantada, gracias por venir.

                                              O:

                                              - Soy el violador del Ensanche, vengo a enseñarte el pito.

                                              Ella hubiera dicho igualmente:

                                              - Encantada, gracias por venir.

                                              Lo que mas odio de las bodas en el momento del traslado al banquete. Tu madre te coloca a tus tías, pero como tu coche es de dos puertas, las tienes que meter a empujones. El vestido se les sube a las caderas y van todo el camino enseñando la faja. Pero a ellas todo les hace gracia:

                                              - Nene, sube la ventanilla, uuuhh, ji, ji, ji, que me despeino, y sigue, sigue al tio Juan, que se sabe el camino, uuhhh, ji, ji, ji.

                                              ¡Ji,ji! ¡Hala, fila de doce coches, tocando la bocina! Y como el primero se pase un semáforo... ¡emergencia, emergencia! Todo Dios sacando el móvil:
                                              - Atención, hemos girado a la izquierda, veis al tío Juan, egggg. Nosotros estamos dando vueltas a la rotonda, eggggg, cogiendo inercia, egggg, me copias, me copias... Pato rojo a pato azul, hemos perdido al tío Juan, tío Juan contesta, cambio, eggggg.

                                              Da igual, es un desastre. Cuando llegas, el tío Juan lleva dos horas sentado y encima te dice:

                                              - ¿Dónde os habéis metido, joder?

                                              Lo único que esta bien organizado en las bodas es el reparto de los idiotas: ponen uno en cada mesa. Pero el resto es un descontrol: están entrando la tarta y a tu mesa aun no han llevado el chuletón. Yo siempre me he preguntado porque cortan la carta con un sable, ¿que sentido tiene? Como no sea por tener un arma a mano para cuando entren los de la tuna...

                                              ¿Y que me dicen del vídeo? Se acerca el de la cámara y todo el mundo se cree que esta en El Semáforo: el idiota se pone una servilleta en la cabeza, el tío Juan canta la jota de siempre y una de las tías llora:

                                              - Hijos míos, que os queráis mucho y os respetéis siempre...

                                              ¡Hombre, por favor! ¿Esto es lo que pasa el día mas feliz de tu vida?
                                              ¡Es todo muy fuerte! Porque después llegan las mujeres con peladillas envueltas en un trozo de tul y paquetes de cigarrillos gritando:

                                              - Fúmate uno mujer, que estamos de boda.

                                              Y de pronto te encuentras a tu vieja echando humo por la nariz como si fuera una vaporeta.

                                              A nosotros, en cuanto nos descuidamos, nos colocan un puro. Yo, a la tercera calada, empiezo a ponerme blanco y lo tiro.

                                              Pero allí están los vigilantes de puros, tan atentos ellos:

                                              - ¿Ya te has fumado el puro? ¡Dale otro al chaval y una copa de coñac, pa' que se haga un hombre!

                                              Un hombre, un hombre... ¡hombre, no me jodas!

                                              ¡Y el baile! Eso es lo mas fuerte. Lo peor es cuando el tío de la novia la saca a bailar un pasodoble. El tío va to resudao' con la camisa pegada al cuerpo, le planta la manaza en la espalda, le sube el vestido medio metro y canturrea mordiendo el puro:

                                              - La 'ente 'anta con ardor que 'iva España, nana na nana nana na, y España es la mejor, tara ran tan taran tara ro.

                                              Lo que menos entiendo es por que los novios pasan de mesa en mesa preguntando:

                                              - ¿Que tal? ¿Habéis comido bien?

                                              A ti te dan ganas de decirles:

                                              - Pues no, la comida era una mierda, y no he dejado de soltar pasta entre la corbata, la liga y la tuna... ¡Y encima me habéis puesto al lado del bafle!

                                              Pero no, les dices que todo ha estado perfecto. Y así, con una mentira, los novios comienzan su vida de casados. Claro que no será la única... En fin, ¡que vivan los novios, pero a mi que no me inviten a mas bodas!

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                                              • #24
                                                Matar a un ruiseñor, de Robert Mulligan

                                                El abogado defensor Atticus Finch (Gregory Peck) poniendo las cosas en su sitio con la gente de su pueblo en "Matar a un ruiseñor"

                                                Empezaré diciendo que este caso no debería haberse traído a un tribunal desde el momento en que la acusación no ha presentado ninguna prueba médica de que el delito que se imputa a Tom Robinson se hubiera consumado. La oposición solo se apoya en el testimonio de los dos presuntos perjudicados cuyas declaraciones no solo han dado lugar a serias dudas durante sus declaraciones sino que han sido absolutamente desmentidas por el acusado. Existe la prueba circunstancial que demuestra que Mayella Ewell fue golpeada salvajemente por una persona que usa casi exclusivamente la mano izquierda, y Tom Robinson que hoy se sienta en el banquillo para prestar juramento ha tenido que emplear su única mano útil, la derecha.
                                                Yo no siento sino compasión y muy sincera por la principal testigo de la señor fiscal. Ella es víctima de una cruel pobreza e ignorancia, pero, mi compasión, no puede llegar nunca hasta el extremo de consentirle poner en juego la vida de un hombre, que es en realidad lo que ella ha hecho para tratar de ocultar su propia culpabilidad. Si, culpabilidad he dicho, porque fue el hecho de sentirse culpable, si señores, lo que la impulsó a esa acusación. Ella no ha cometido un crimen, nada más a infringido un viejo código del honor que aún subxiste actualmente, un código tan severo que a todo aquel que lo infringe lo alejamos de nuestro lado como indigno de convivir con nosotros. Por eso tenía que destruir la prueba de su grave falta. Pero, ¿cual era en rigor la prueba de la mencionada falta? Tom Robinson, un ser humano señores. Había que quitar a Tom Robinson de en medio (hace un movimiento con las manos), barrerlo. Tom Robinson constituye el recuerdo constante de lo que ella habí hecho. ¿Y que era lo que había hecho? Había tentado a un negro. Ella era blanca y había incitado a un negro. Hizo una cosa que en nuestra sociedad es algo imperdonable. Besar a un hombre negro. No se trataba de un viejo; sino de un negro joven fuerte y vigoroso. No le importó ese código del honor antes de inflingirlo, pero después hayo vergonzoso su comportamiento. Los testigos de la acusación, excetuando al Sheriff del condado de Macon, se han presentado ante ustedes señores del jurado con la cínica confianza de que su testimonio no se pondría en duda. Confiaban en que ustedes señores, estarían de acuerdo con ellos en la suposición, en la indigna suposición, de que todos los negros mienten. De que en el fondo todos los negros son seres inmorales, de que nadie se puede fiar nunca de los negros cuando se hayan cerca de nuestras mujeres, suposición que solo puede brotar de mentes como las de esas personas y que no es ni más ni menos que una mentira insensata. Una mentira que no es necesario demostrar a ustedes. No obstante, a un negro humilde y respetable, porque ha tenido la incalificable osadía de sentir compasión de una mujer blanca no se le puede aceptar su palabra contra la de dos seres de nuestra raza. El acusado no es culpable en modo alguno, en cambio hay otra persona en esta sala que sí lo es.
                                                Bien señores, en este país, los tribunales tienen que ser de una gran equidad y para ellos todos los individuos han nacido iguales. No soy un iluso que crea firmemente en la integridad de nuestros tribunales y en el sistema del jurado. No me parece lo ideal pero es una realidad a la que no queda más remedio que sujetarse. Pero ahora confío en que ustedes señores examinarán, sin prejuicios de ninguna clase, los testimonios que han escuchado y su decisión devolverá a este hombre al seno de su familia. En el nombre de Dios, cumplan con su deber. En el nombre de Dios, den crédito a Tom Robinson.

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                                                  Princesas, de Fernando León de Aranoa

                                                  De "Princesas", de Fernando Leon de Aranoa:

                                                  Caye: Hay un día, ya verás. Un día que es la ostia. Ese día todo es bueno. Ves a la gente que quieres ver, comes la comida que más te gusta y todo lo que te pasa ese día es lo que tu quieres que te pase. Si pones la radio, la música que suena es tu canción favorita, y si vas a la tele ese día, por ejemplo, a un concurso, lo ganas todo: el dinero, los viajes... fíjate bien lo que te digo: todo. Pasa sólo una vez en la vida, por eso hay que estar muy atenta, no sea que se te pase. Es como un desvío, como cuando vas por una carretera y hay un desvio hacia otro sitio, pero a lo mejor vas hablando por el movil, o estas discutiendo o pensando en lo que sea y no te das cuenta y se te pasa, y la jodiste porque ya no puedes volver atras. Pues ese día es lo mismo: un desvio. Y es muy importante, porque puedes elegir por donde va a seguir todo: si por ese camino que es nuevo, o no. Por eso tenemos que estar muy atentas, Zule, muy atentas, porque hay muy pocas cosas buenas y si encima se te pasan porque estas hablando por el movil, sería una mierda.

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