Cuando uno va al CDN espera ver algo como mínimo correcto. Pero no, y ya no es la primera vez que me ocurre, simplemente no llegan a un mínimo de nivel que se le presupone a una producción de esta envergadura.La obra en cuestión es Don Carlos y no se salva nada más que una hostia que le da el sr. Hipólito a otro actor. Siempre veo además el problema en la dirección. Y van muchas de verdad.

Reflexión: Hay que hacer comulgar al público y dejarse de una vez de tanta paja ególatra que sacude nuestros escenarios.