Anuncio

Colapsar
No hay anuncio todavía.

Directores: Hoy, Woody Allen

Colapsar
X
  • Filtrar
  • Tiempo
  • Mostrar
Limpiar Todo
nuevos mensajes

  • Directores: Hoy, Woody Allen



    Pequeñito, delgadito, hipocondríaco a más no poder, pelirrojo, con un ojo como objetivo a través del cual ha sabido proyectar gran número de ideas existentes en su interior con una gran maestría, convirtiéndolas en cine.

    Woody Allen, para mi, es el ejemplo perfecto para comprender la relatividad que tienen las virtudes y los defectos, cómo trabajando con lo que no entra dentro de cánones de belleza, otorgándole protagonismo e imprimiéndole personalidad, se puede llegar a transformar "defecto" en "virtud".

    Por otra parte, a los que seguimos la trayectoria de Allen, no nos resulta difícil identificar sus filmes; ya sea por los diálogos, la música, la atmósfera dramática, por los encuadres y aún por la forma de filmar sus personajes femeninos (nadie a mostrado la belleza de las actrices en la pantalla mejor que él).

    Repasando su filmografía nos encontramos con títulos como:

    Coge el dinero y corre (Take the money and run)(Su primer trabajo como director, 1969 ).
    Comedia que parodia el estilo documental policial de la época. Ya en este temprano film, Allen anuncia su capacidad a la hora de trabajar detrás de cámara.

    Cuenta la leyenda que el primer corte final del film contenía una secuencia de gran violencia, al estilo de la carnicería del final de Bonnie and Clyde. Esta secuencia era completamente ajena al resto de las secuencias del film.

    A partir de ese momento, su carrera comenzará a despegar hacia la perfección, adquiriendo en cada una de sus obras la experiencia y madurez necesarias para transformarse en un cineasta único por su originalidad.




    Todo lo que usted siempre quiso saber sobre el sexo y nunca preguntó (1972), está compuesto por siete episodios y en cuatro de ellos actúa el propio Allen. Ironía sobre el comportamiento sexual y sus clichés reflejando el bestialismo, el fetichismo, amén de la religión y otras cuestiones.

    El dormilón (1973) ,mucho antes de volverse el tipo serio que es hoy, Allen filmó comedias como este clásico, más ligadas a la tradición del cine mudo que al humor intelectual de su etapa posterior.
    El propio Allen encarna a Miles Monroe, un tipejo que despierta -tras un largo congelamiento- en una sociedad futura regida por un malvado dictador. Bajo la influencia de un grupo subversivo -y una bella chica- Miles se involucrará en una lucha que no entiende y que poco le importa. Lo mejor son los gags y los numerosos dardos que el director lanza a la cultura industrial, a la mecanización del sexo y temas afines.


    La última noche de Boris Grushenko (1975) , una de las comedias más expléndidas, y menos pretenciosas de Woody Allen. Con ironía y humor rinde homenaje a Dostoiewsky, Tolstoi, Eisenstein, y, como no, a su admirado Bergman. Breves y deliciosos cameos de Olga Georges-Picot, Howard vernon y Jessica Harper.



    Interiores (1978) , primer drama serio de Woody Allen, donde el autor no aparece en pantalla. Sigiendo un modelo "bergmaniano" de hacer cine, se ha eliminado el humor dando paso a la crónica familiar. Una de las cosas que nos sorprende de esta película es el poco parecido que tiene con sus anteriores trabajos.



    Manhattan (1979) , encantador homenaje que rinde Allen a la ciudad de Nueva York y en especial la vida de Manhattan. El blanco y negro ha sido elegido con acierto para filmar una crónica de personajes, que se unen sentimentalmente para sobrevivir y se separan para intentar encontrar la estabilidad. El ambiente de la pseudo-intelectualidad neoyorquina está trazado con pinceladas maestras.



    Recuerdos (1980) , una de las típicas realizaciones de Allen, repleta como viene siendo habitual de sus inefables traumas erótico-culturales y protagonizada por un terceto artístico femenino de enorme solidez y dispares procedencias: la americana Jessica Harper, la inglesa Charlotte Rampling y la francesa Marie-Christine Barrault.



    La comedia sexual de una noche de verano (1982) , comedia más o menos agridulce y no precisamente parca en citas culturales, como ya advierte sin mayor problema el título... Se ambienta a principios de siglo, y parte de tres parejas que deciden disfrutar un fin de semana en el campo. El reparto (Woody Allen, Mia Farrow, José Ferrer y Tony Roberts) nada desdeñable, fue completado por Mary Steenburgen y Julie Hagerty.




    Zelig (1983), Tres años de preparación requirió este film. Un personaje de ficción, Leonard Zelig, durante los años 20 y 30, se da a conocer por una extraña peculiaridad: tiende a parecerse y transformarse con quien traba relación, pr lo que será conocido por "el camaleón humano". Película no exenta de humor, donde anida la parodia sobre la identidad norteamericana. Maravillosamente planificada y fotografiada en blanco y negro constituye uno de los films más curiosos del autor.



    La rosa púrpura de El Cairo (1985) , indiscutiblemente, de lo mejor jamás filmado por Woody allen, aunque no por ello constituya la obra maestra que pudo ser. Queda, eso sí, como un simpático cuento agridulce, de una modestia impensable en Allen, y que sabe aprovechar una anécdota muy limitada para entonar un canto a la cinefilia, no por neurótico menos lúcido. Una película, en cierto modo, imprescindible.



    Hannah y sus hermanas (1986) , los amores y desventuras de tres hermanas de muy distintos caracteres, hijas de un maduro matrimonio de actores. Tras el respiro representado por "La rosa púrpura del Cairo", Woody Allen vuelve a sus primitivos fueros, sin aportar nada nuevo ahora respecto a lo anteriormente ofrecido. Lujoso reparto (Woody Allen, Mia Farrow, carlo Di Palma, Michael Caine, carrie Fisher) que complementan los veteranos Max Von Sydow y Maureen O' Sullivan (madre de Mia Farrow, y en el film igualmente).



    Septiembre (1987) , el verano toca a su fin mientras un grupo de personas pasan unos días en Vermont, en una casa de campo. Las relaciones entre los protagonistas irán tensándose... Un Woody Allen estrictamente reservado a los incondicionales del Woody Allen más Woody allen.

    Días de radio (1987) , al principio de la Segunda Guerra Mundial, una familia de orígen judío vive con apasionamiento la realidad através de su receptor de radio. Encomiable acierto de Allen que repasa con habilidad todo el mundo radiofónico de los años 40; desde losn seriales de aventuras y deportes hasta ¡la emisión de la "Guerra de los mundos" de Welles! La excelente puesta en escena, su elección de actores y el brillante guión convierten la película en un producto tan encantador como efectivo.



    Otra mujer (1988) , una profesora de filosofía se recluye en su casa con el fin de escribir un libro; através de la pared, no obstante, escucha las confesiones de una mujer a su psiquiatra, progresivamente apasionantes a su parecer...Woody Allen volviendo a concentrarse en la idiosincrasia de la psicología femenina, con ánimo cada vez más personalista. Sus incondicionales, eso sí, disfrutarán ampliamente.

    Historias de Nueva York (1989) , film de episodios firmado por tres realizadores que han querido inspirarse en la ciudad de Nueva York. Scorsese ha conseguido un trabajo intenso y brillante con su "apuntes del natural", basado en el diario de la alumna /amante de Dostoiewsky y en pasajes de "El jugador". "Vida sin Zoe" cuyo autor es Coppola, constituye el más vacío e insustancial de los tres. "Edipo reprimido" constituye la vuelta de Woody allen a los caminos de "Toma el dinero y corre".



    Delitos y faltas (1989) , diversas historias paralelas, pero interconectadas, y desarrolladas en la ciudad de Nueva York constituyen la base argumental de un film que dificilmente satisfará fuera de los círculos de incondicionales de su prolífico autor, un Woody allen guinista, realizador e intérprete de uno de los muchos personajes. El cinéfilo que no conecte con Allen, o ésté ya harto de él, al menos se divertirá observando los parangones que existen entre el personaje de Martin Landau y el Víctor Sjöstrom de "Fresassalvajes".



    Alice (1990) , Mia Farrow se luce en un brillante film , donde el tema principal es el vacio de amor en la vida cotidiana de los personajes. La interpretación de Joe Mantegna es memorable, como así también los guiños desde el guión hacia el psicoanálisis.




    Maridos y mujeres (1992) , éstas son algunas perlas de esta maravillosa película:

    " Todo ha cambiado, cuando te conocí pensé que eras dulce, no sabía que, a tu estilo tranquilo, estabas loca."

    "Qué le ocurre, tienes usted un ramalazo autodestructivo"

    "El único orgasmo simultáneo que tuvieron ambos en su matrimonio es cuando el juez les concedió el divorcio"

    "Lo que mi marido no le dijo es que era virtuosamente impotente... respecto a mí".



    Sombras y niebla (1992) , Poco después de la llegada de un circo a una pequeña ciudad europea, en el periodo de entre guerras, un peligroso estrangulador comienza a dejar un reguero de cadáveres.

    A partir de una historia en la que él directamente rinde homenaje a "El vampíro de Dusseldorf", Allen procura recrear el tono y espíritu del cine alemán de finales de los años veinte/ primeros treinta.



    Misterioso asesinato en Manhattan (1993), simplemente genial. Un fime muy divertido, un pasatiempo sano e inteligente que establece con el espectador un juego de complicidades perfectamente lícito.



    Balas sobre Broadway (1994) , uno de los filmes más curiosos de Woody Allen (ausente del reparto), mayormente por la riqueza tonal y la ecuanimidad en su aproximación a los personajes, todos interpretados a la perfección. Aún con cierto desaliño técnico, posiblemente premeditado, al igual que otros títulos coetáneos del autor implica un soplo de dignidad e inteligencia en la comedia americana de la época, partiendo de un guión excelente, magnífica simbiosis de sencillez y complejidad, de ligereza y hondura, todo un modelo de riqueza de matices.



    Poderosa Afrodita (1995) , comedia sentimental que no carece de aciertos y de una innegable dignidad de conjunto, aunque el encanto de su anécdota base mereció mejor suerte.



    Todos dicen I Love You (1996) , divertidísima, un guión original, una música estupenda y unas situaciones muy cómicas. De las cosas más serias hace que nos riamos.



    Desmontando a Harry (1997) , el autor deja que la ficción tome posesión de todo el metraje, y no tiene reparos en situar secuencias en el pleno infierno, lo cual da también al filme un tono interesante. La película ejerce además en cierta manera de obra coral (recurso del gusto de Allen), debido a la gran cantidad de actores que aparecen en la misma, a veces interpretando el mismo personaje.
    Es definitiva una obra divertida cuyo auténtico tema es el acto creacional de historias: de dónde y cómo nacen. Cómo la realidad está presente en ellas a veces de forma insospechada. La manera en la que en ocasiones la creación de mundos ficcionales no enmascara más que la incapacidad para adaptarse al mundo real.
    Una buena película recomendada a todos aquellos que gocen de verles las tripas a los aparatos.



    Celebrity (1998) , discreto cóctel de los temas característicos del autor. La historia gira alrededor de una pareja unida/desunida, y la caricatura del mundo-submundo de la fama y el espectáculo es más superficial y caricaturesca que rigurosa e hiriente.



    Acordes y desacuerdos (1999) , fantasía en torno a un imaginario y egocéntrico guitarrista de "jazz" en la peculiar América de los 30.aunque la cualidad del empeño excede el logro de allen, constituye uno de los mejores, y menos previsibles o miméticos, trabajos en la última etapa del prolífico Allen, repleto de momentos de enorme encanto y con espléndidas interpretaciones de Sean Penn y Samantha Morton. de particular interés para los amantes del "jazz", pues la personalidad del protagonista está modelada según la biografía de diversos y míticos músicos reales.



    Granujas de medio pelo (2000) , comedia coral de propósitos relativamente modestos y con tono muy poco controlado, entre la caricatura, la extravagancia y el humor romántico. Protagonizada por un ratero de cuarta, a quien llaman "cerebro", y la peculiar gente que le rodea, supone un título claramente menor dentro de la filmografía de Allen, pero, aún dentro de su parquedad imaginativa, sobresale en el contexto de la comedia americana de la época y, en particular, contiene una curiosa interpretación autoparódica del idolatrado Hugh Grant.



    La maldición del escorpión de jade (2001) , Woody Allen está resultón en las escenas en las que él es más él que nunca, y Helen Hunt satisface un papel que representa la modernidad en contraposición a lo añejo de nuestro sabueso. Ambos mantienen unos diálogos chispeantes y corrosivos.



    Un final made in Hollywood (2002) , una de las mejorescomedias en la última etapa del cine de Allen, encarnando un cineasta maniático que sufre una ceguera psicológica justo al empezar su nuevo rodaje. aunque la crítica contra hollywood es tan blanda como superficial y el desarrollo argumental resulta previsible (y sobra un personaje, el hijo del propio allen), el autor aprovecha su disparatada premisa con ingenio cómico y destreza narrativa, guardando el ritmo sin altibajos y encadenando hallazgos múltiples, no por modestos menos loables.



    Todo lo demás (2003) , un hombre con manía persecutoria, adicto a la compra de armas y de material supervivencia, que vive con la angustiosa impresión de que detrás de cada esquina hay alguien que desea su final.
    Humor judío en estado puro. Mucho village, mucho Central Park, mucho jazz, comida tandoori y un psicoanalista hilarante. Y cómo no, el uso de la apelación al público (recurso de origen teatral que tanto gusta a Allen), cuando sus personajes, en este caso Jason Biggs, que es el que cuenta la historia, mira directamente a cámara para introducir los flashbacks con los que se narra la trama.



    Melinda y Melinda (2004) , lo más vital de esta película de Allen reside fundamentalmente en la propia levedad de las historias que ofrece, enmarcadas en una narrativa adecuada, que contempla en ocasiones largos planos en los que los actores despliegan sus mejores armas –especialmente la protagonista, Radha Mitchell, que en la encarnación de la primera versión de su personaje, logra unas cotas de sinceridad realmente admirables-. Junto a ella se despliega un excelente reparto, que incluso acoge destacados jóvenes interpretes británicos como Jonny Lee Miller, y del que me gustaría destacar al también británico intérprete de color Chiwetel Ejifor, que logra un retrato lleno de matices al encarnar al pianista que pronto resultará el objeto de deseo tanto de Melinda como de la frustrada esposa del joven actor.





    Match point (2005), nueva etapa de Allen, que nos sorprende gratamente. La capacidad de Woody Allen para continuar ofreciendo producciones frescas e imaginativas a partir de excusas argumentales mínimas es sorprendente. En Match point, el director ofrece un relato perfectamente estructurado y cerrado en torno a la suerte de unos de los personajes, con el que se aparta de la comedia pura y dura para centrarse en el thriller más ligero como género. Allen es capaz de trazar un perfil más que atinado de la alta sociedad británica contemporánea, de un arribista cuyo destino se sustenta en la suerte, que no el azar, y todo ello aderezado con un estilo que recuerda al clasicismo de las comedias sofisticadas de la época dorada del cine.



    Scoop (2006) , destacable en esta película es que Allen ha vuelto a la senda que marcaba su carrera. Después de Match Point, que es una de las películas “menos suyas” de todas las que ha hecho, ha vuelto a esos diálogos punzantes, a ese personaje lleno de dudas y miedos y a aparecer él mismo interpretándolo, ya que en su anterior trabajo no era así.



    Cassandra´s dream (2007) , de alguna manera, se trata de una película típica de Woody Allen, aunque vaya justita de humor y esté ambientada en Londres.
    Una muy buena historia, sobre la ambición y la culpa, un Woody Allen que saca todo el jugo a las escenas más importantes de la película dotándolas de una gran tensión y mucha fuerza. En definitiva, un Woody Allen que sigue dando guerra. La banda sonora es original (compuesta por Philip Glass), algo que es muy raro en la filmografía de Woody Allen, y la verdad es que está muy bien y le queda estupendamente a la película reforzando algunas escenas.



    Único, es una de las palabras que mejor definen a éste genial director. Y es que pese a todas las influencias que pueda tener, lo cierto es que nadie ha hecho películas como las suyas, y desde luego nadie las está haciendo en este momento. Eso sí, su estilo influye en muchos guionistas que le admiran.





    Más hilos de directores:

    · Hoy, Stanley Kubrick
    · Hoy, Francis Ford Coppola
    · Hoy, Ingmar Bergman
    · Hoy, Uwe Boll
    · Hoy, Jess Franco
    · Hoy, Alejandro Jodorowsky
    · Hoy, Alan Parker
    · Hoy, Sean Penn
    · Hoy, Woody Allen


    _________________
    La puerta más segura es la que puede dejarse abierta.

  • #2
    Respecto al cine que fabrica Allen, de forma personal me parece bien que siga filmando su película anual, habida cuenta que parece que conllevarán la aparición de Scarlett durante un tiempo, y que el panorama cinematográfico actual es pura cochambre, pero es necesario reconocer que los mejores años del Woody director-guionista quedaron atrás.
    Por decir, "Match Point", sólo la salvo por un par de escenas de la Johansson.

    Como curiosidad, Woody Allen es, además de director, guionista, actor, escritor y clarinetista, un dotado hacedor de citas. He aquí algunos emblemáticos ejemplos:

    - Soy lo suficientemente feo y lo suficientemente bajo como para triunfar por mí mismo.

    - El sexo entre dos personas es una cosa hermosa; entre cinco es fantástico...

    - Sólo se vive una vez, pero una vez es más que suficiente si se hace bien.

    - Mis padres no solían pegarme; lo hicieron sólo una vez: empezaron en Febrero de 1940 y terminaron en Mayo del 43.

    - Hay dos tipos de personas: los buenos y los malos. Los buenos duermen bien, pero los malos parece que se lo pasan mejor cuando están despiertos.

    - ¿Puede el hombre conocer el universo?, Dios santo, no perderse en Chinatown ya es bastante difícil.

    - Para tí soy ateo. Para Dios, soy la fiel oposición. (Recuerdos)

    - Trabajo de psiquiatra: actualmente estoy tratando a dos parejas de hermanos siameses que sufren de doble personalidad. Me pagan ocho personas. (Zelig)

    - El hombre consta de mente y cuerpo, pero el cuerpo es el único que se divierte. (La última noche de Boris Grouchenko)

    - El sexo es lo más divertido que he hecho sin sonreir. (Annie Hall)

    - El dinero no lo es todo, pero es mejor que la salud. A fin de cuentas, no se puede ir a la carnicería y decirle al carnicero: -Mira que moreno estoy, y además no me resfrío nunca; y suponer que va a regalarte su mercancía (A menos que el carnicero sea un idiota). (Sin plumas)

    - Cuando escucho a Wagner durante más de media hora me entran unas ganas de invadir Polonia. (Misterioso asesinato en Manhattan)

    - Me gusta leer pornografía en Braile. (Bananas)

    - Téngase presente también que para el amante la amada es siempre el más bello objeto imaginable, si bien para un extraño resultará indistinguible de cualquier variedad de salmónidos. (Sin plumas)

    - Tú usas el sexo para expresar cualquier emoción menos amor. (Maridos y mujeres)

    - Me divorcié de mi mujer porque me dejó por otra mujer. (Manhattan)

    - Métodos de desobedencia cívica:
    Huelga de Hambre: en ella los oprimidos renuncian al alimento mientras no sean satisfechas sus exigencias. Los políticos solapados acostumbran a ponerles bizcochos al alcance de la mano o tal vez queso de cabra, pero hay que resistir. El problema que plantea la huelga de hambre es que al cabo de unos ciertos días se puede estar francamente hambriento, sobre todo cuando camiones con altavoces han sido pagados para desfilar anunciando -Um... que pollo!-. Una variante para aquellos cuyas convicciones políticas no sean tan radicales, es dejar de comer cebollinos.
    Sentada: se efectúa el traslado al lugar previsto y se procede a sentarse, pero hay que estar sentado todo el tiempo. De otro modo, como se estaría es en cuclillas, postura que carece de significado político.
    Manifestaciones: el aspecto clave de una manifestación es que tiene que ser visible. Si una persona se manifiesta con carácter privado en su domicilio no constituye técnicamente una manifestación, sino meramente una acción estúpida o comportarse como un asno. (Sin plumas)

    - No creo en una vida posterior, pero por si acaso me he cambiado de ropa interior. (Sin plumas)

    - La diferencia entre la muerte y el sexo es que la muerte es algo que puede hacer uno solo y sin que nadie se ría después de tí.

    - Yo no quiero casarme, sólo quiero divorciarme. (La última noche de Boris Grouchenko)

    - La CIA no se la juega, parte de sus hombres luchan con el presidente y otros luchan contra él. (Bananas)

    - Para el ejército me declararon inutilísimo. Si hubiera una guerra yo sólo serviría de rehén. (Annie Hall)

    - El león y la gacela yacerán juntos, pero la gacela no dormirá muy bien. (Sin plumas)

    - Acabo de conocer a un hombre maravilloso; es de ficción, pero no se puede tener todo. (La rosa púrpura de El Cairo)

    - En Beverly Hills no tiran la basura, la convierten en televisión. (Annie Hall)

    - La última vez que entré en una mujer fue cuando visité la Estatua de la Libertad.

    - Entrevistador: El sexo es sucio?
    Woody Allen: Si se hace bien, sí (entrevista)

    Comentario


    • #3
      Por favorrrr... Estos artículos de directores de cine son oro puro. De casualidad ha sido que los he encontrado en este foro y me parece casi un delito que estén tan olvidados ahí abajo. Los voy a reflotar todos porque nunca había leído algo tan acertado, ameno, con tanta sorna e inteligente tocando este tema. Me han encantado todos!!

      Fantástico.

      Comentario

      Trabajando...
      X